La espinosa cuestión de las identidades

Estándar
La espinosa cuestión de las identidades

En primer lugar, queremos pedir disculpas a todos los fieles seguidores de esta comunidad por la tardanza en volver a publicar; nos gustaría publicar más asiduamente pero por motivos personales no hemos podido desde el mes de junio. Rogamos comprensión y paciencia, ya que eso no significa que el proyecto no siga dando sus pasos pero como toda gran empresa, necesita cocer a fuego lento. Dicho esto, hoy en nuestra sección “Editorial” hablaremos sobre la espinosa cuestión identitaria, porque no podemos ser ajenos a la actualidad de lo que está sucediendo en nuestro país.

En los últimos años y, sobre todo, en los últimos meses, estamos asistiendo atónitos al fervor de las masas ondeando unas u otras banderas para enfrentarse usando como arma arrojadiza el patriotismo o nacionalismo exacerbado, que al fin y al cabo viene a ser lo mismo. Da igual que sea catalanismo o españolismo; ambos se utilizan para enfrentar al pueblo.

Pero no nos engañemos ni engañemos a la gente desde las instituciones o medios de comunicación. No se trata de un tema meramente económico o de poder. Estos movimientos tienen su origen desde hace siglos y poseen motivos históricos y culturales de peso. ¿Cuán diferente serían actualmente Las Españas si se hubiera respetado y reconocido la diversidad cultural de la Península Ibérica y Territorios de Ultramar? Quizás ni siquiera Portugal se hubiera independizado de la Corona de León, del que nació. Ni se hubiera independizado por segunda vez de la Monarquía Hispánica. Tampoco hubiera desaparecido la Región de León diluyéndose en la comunidad autónoma de Castilla y León.

Pero lamentablemente la realidad es muy distinta a lo que idealmente podría haber ocurrido y a partir de la dinastía francesa de los Borbones, se comenzó con la idea de una España uniforme centralizada adoptando la cultura castellana como la única cultura española sin admitir que España era un Estado donde convivían varias naciones con diferentes culturas. En esa idea de una sola España se basó también el franquismo, que manipuló enormemente la historia hasta nuestros días y reprimió otras culturas y lenguas reduciéndolas a la mínima expresión, muchas de ellas sin haberse recuperado todavía.

El problema reside en la ignorancia de las masas que actúan como si se trataran de hinchas del fútbol defendiendo símbolos en lugar de personas (y no olvidemos que los Derechos Culturales están contemplados como Derechos Humanos). No conocen la diferencia entre Estado y Nación pero tampoco se preocupan por aprenderlo, viviendo en la Era de la Información y teniendo casi todo el mundo acceso a Internet. Esto a la clase política le refuerza, ya que a algunos les viene muy bien utilizar como sinónimos los dos conceptos para así reforzar su idea de “Una, Grande y Libre”.

DIFERENCIA ENTRE NACIÓN Y ESTADO

Nación es la comunidad más amplia que existe y su finalidad es generar entre las personas un vínculo de unión. La nación, además, hace referencia a un conjunto de personas que se encuentran unidas por vínculos comunes como son la lengua o dialecto, la raza o etnia, la cultura o la religión. En una nación también se comparten las costumbres y las tradiciones que van conformando su historia.

Estado hace referencia a una agrupación humana que habita en un territorio común y que está asociada bajo una misma autoridad y bajo unas mismas normas que constituyen el gobierno.

De esta manera, un Estado puede contener varias naciones, como por ejemplo el Estado de Suiza, conformado por alemanes, franceses, italianos y romanches, al igual que algunas naciones carecen de Estado propio como sucede con los kurdos, que están repartidos entre los Estados de Turquía, Irán, Irak y Siria.

En nuestro caso concreto, muchas gentes de toda la Beturia somos conscientes de que hablamos en mayor o menor medida igual o parecido a los extremeños y no como los bajoandaluces ni como los manchegos. También somos conscientes de que compartimos con ellos un mismo ecosistema como es la dehesa, muy diferente a las campiñas bajoandaluzas o a las llanuras manchegas. La minería de Sierra Morena también nos ha vinculado fuertemente. Las jotas, los trajes típicos, algunos platos gastronómicos y un sinfín de elementos culturales. Nuestro carácter es el mismo y diferente al bajoandaluz o manchego. Incluso nuestro clima es ineludiblemente mesetario. Sin embargo, y a pesar de todas las evidencias conocidas por la mayoría de betures y reconocidas por eruditos, ilógicamente se siguen llamando a sí mismos andaluces, un gentilicio basado en una autonomía de límites caprichosos que no tiene ningún elemento cultural que la unifique, por mucho que hagan uso de la cultura sevillana o gitana como base aculturizadora. Tenemos tan interiorizada la identidad que nos han impuesto desde arriba que arrasa nuestra verdadera identidad cultural como pueblo. Sin duda, la España uniforme de los Borbones sirvió de ejemplo a la Andalucía uniforme de Blas Infante, matando la identidad cultural betur-balutí y la granadina de las mentes de sus lugareños aunque jamás podrán hacer desaparecer el acento, el léxico, el paisaje o el carácter que nos identifica y diferencia ante la sorpresa de los forasteros que pensaban que allí exclamábamos “miarma” o que seseamos.

PicsArt_09-08-12.17.42

Trajes típicos balutí (en este caso jotero belmezano), cordobés y sevillano. Como puede comprobarse, son totalmente diferentes, ya que pertenecen a culturas distintas.                    Fuente: elaboración propia

Lo que no se reconoce, no se conoce y, por tanto, no se preserva. Por eso desde aquí queremos resucitar la identidad betur y balutí. No se trata de poner más fronteras, sino de que las fronteras actuales se fijen en base a criterios científicos biogeográficos, históricos y culturales, y no políticos. Que podamos definirnos sin complejos, que no nos avergoncemos de ser diferentes y que podamos enorgullecernos de rescatar otra vez Balutia, Turdulia y Beturia del estado de coma que sufre tras haberse emborrachado de manipulación histórica, aculturación, centralismo, resignación y desidia. Estamos en unos tiempos en los que las antiguas estructuras ya se han quedado obsoletas y es necesario que los pueblos se constituyan por fin como las entidades autónomas que puedan decidir su propia gestión y destino a través de movimientos sociales como éste y sin un tutor paternalista por encima.

PicsArt_09-08-10.42.47

Paisajes típicos de las regiones naturales de Beturia (de Sierra Morena al río Guadiana), Andalucía (o Baja Andalucía) y Granada (o Alta Andalucía). Pueden distinguirse claramente. Fuente: elaboración propia


Fuente:

Borja Gómez, J. (2016). Diferencia entre Estado y Nación | banrepcultural.org. Banrepcultural.org. Disponible en: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/ayudadetareas/politica/diferencia_estado_nacion

Anuncios

Un comentario »

  1. Beturia llega a la provincia de Huelva, besando casi, la costa, por lo tanto al valle del Guadiana que el centralismo sevillano en 40 años se está encargando de anular (prueba de ello es que cerraron las oficinas de la confederación del Guadiana en Huelva), y ahora, quieren anular también la tren a Zafra y la comunicación de la N-435 de Huelva a Badajoz, desviándola a la provincia de Sevilla. La identidad tharsilia-.onubense esta siendo anulada por ese centralismo depredador que borra las señas de identidad de Huelva, es decir, de la costa y del puerto natural de Extremadura.

    Le gusta a 2 personas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s