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Nacionalidades Históricas versus Naciones Culturales

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Nacionalidades Históricas versus Naciones Culturales

La organización territorial de la Península Ibérica ha suscitado desde siempre un gran debate entre los intelectuales a lo largo de la historia. Esta controversia ha llegado hasta nuestros días adaptándose a las nuevas formas de comunicación como son las redes sociales, los blogs o los canales de YouTube. Puede deberse en gran medida a la diversidad de pueblos que han pasado por nuestro territorio y a las diferentes regionalizaciones que impusieron, que han quedado en el imaginario colectivo. Pero también a la distinta herencia cultural que dejaron en cada zona y al decrecimiento de algunos lugares en pos de otros que han centralizado todo con los años. Por ejemplo, Cartagena (de herencia más cartaginesa y romana) frente a Murcia (de herencia más islámica).

En los principales debates en torno a la reorganización territorial de España, y dejando de lado a los conservadores contrarios a cualquier reforma, casi siempre despuntan dos corrientes que suelen chocar: la historicista y la antropológica. La primera defiende las regiones históricas y la segunda está más a favor de las regiones culturales. No obstante, en algunas partes ambos factores coinciden. Por si no fuera poco con esta dicotomía, la cosa se complica más aun cuando se confunden términos clásicos como corona y reino o cuando quieren encajar las regiones, ya sean históricas o culturales, sobre las provincias actuales, cuyos límites son meramente administrativos.

Comenzando por el primer movimiento, el historicista, muchos quieren volver al mapa preautonómico de las regiones históricas, llamadas a veces nacionalidades históricas. Sin embargo, como ya estaba basado en las provincias, ya se habían modificado los límites originales de las regiones históricas también. Otros, en cambio, prefieren volver a los límites de los antiguos reinos anteriores a 1833, año en que se crearon las provincias, basadas en los principios racionalistas de la Época Moderna.

Nacionalidades Históricas (entidades históricas peninsulares e insulares que componían la Monarquía Hispánica)

Reino de Castilla, Reino de Aragón, Reino de León, Reino de Navarra (Principado de Viana), Reino de Granada, Reino de Toledo, Reino de Valencia, Reino de Galicia, Reino de Mallorca, Reino de Menorca, Reino de Sevilla, Reino de Córdoba, Reino de Murcia, Reino de Jaén, Reino de Algarve, Reino de Portugal, Reino de Algeciras, Reino de Gibraltar, Reino de las Islas Canarias, Principado de Asturias, Principado de Cataluña (Principado de Gerona, Ducado de Montblanc, Condado de Barcelona, Condado del Rosellón, Condado de la Cerdaña, Condado de Cervera y Señorío de Balaguer), Principado de Andorra*, Señorío de Vizcaya, Señorío de Molina, Valle de Arán*

*Principado de Andorra: nunca ha formado parte de la Monarquía Hispánica directamente aunque uno de sus dos copríncipes es el Obispo de Urgell desde 1278

*Valle de Arán: aunque no aparezca entre los títulos heredados por la Monarquía Hispánica, desde 1313 tiene instituciones propias diferentes a las de Cataluña

Pero además, el relato de la (re)conquista lo basa todo en el eje Norte-Sur anulando con ello la entidad de algunas regiones meridionales, como si carecieran de historia propia antes de la conquista cristiana durante el Medievo.

Tipo de asimilación de los Reinos Musulmanes

  1. Nombre colonial: Extremadura Leonesa y Extremadura Castellana (Reino de Badajoz), Castilla La Nueva (Reino de Toledo)
  2. Desaparición: Reino de Zaragoza dentro del Reino de Aragón, Reino de Nájera dentro del Reino de Castilla
  3. Mantenimiento de la misma denominación: Reino de Valencia, Reino de Murcia
  4. Nueva denominación genérica: Reino de Sevilla, Reino de Jaén, Reino de Córdoba, Reino de Granada, Reino de Algeciras-Ronda, Reino de Gibraltar y Reino de Niebla dentro de Andalucía

Por otro lado, el segundo movimiento, fundamentado en la antropología, defiende que las entidades deben ser regiones culturales o etnográficas, ya que los límites históricos son más resultado de las élites gobernantes y de las guerras que de sus pueblos. Por eso se produce normalmente una distorsión entre los límites históricos y los culturales. La biogeografía, sin embargo, sí influye notablemente en la cultura de un pueblo y, a veces, incluso hasta en algunos límites históricos aunque no en todos. Otros rasgos que definen las regiones etnográficas son sus costumbres, tradiciones, fiestas, trajes típicos, bailes e instrumentos tradicionales, arquitectura popular o variedad lingüística propia, ya sea considerada lengua o dialecto. Buen ejemplo de ello sería La Mancha y Levante o Sureste.

Síntesis extraída del «Manual de Folklore» de Luis de Hoyos Sainz y Nieves de Hoyos Sancho

Regiones antropológicas (regiones esenciales)

Regiones focales

Cantábrica (céltica, alpina o centroeuropea): con comarcas focales como Asturias de Santillana, Eo-Navia y Lugo, donde se dan la máxima exaltación de los rasgos

  • Extremeña (incluido el oeste de Toledo y Ciudad Real y el noroeste de Córdoba)

Levantina (mediterránea, ibérica, norteafricana, berberisca)

  • Aragonesa (sin Pirineos)

Vasca (Paleolítico Superior, mayor antigüedad)

Fuera de las regiones focales

Andalucía Occidental o Bética (Mediterráneo Oriental y Asia Menor): litoral de Huelva a Málaga

  • Cádiz (prefenicios)

Castilla la Vieja (hombres de Cromañón, germánicos, nórdicos, visigodos)

Contraste con las vecinas o complejidad de razas

Galicia

  • Galicia Litoral Atlántica y Orense (rompen la unidad con la Cantábrica)

Cataluña (propio valor geoclimático, multitud de estirpes raciales)

Andalucía Oriental, Penibética o Granadina (heterogeneidad antropológica, acogedora de todos los pueblos por la conquista cristiana)

La Mancha (raza neolítica)

Regiones de transición

Murcia (asimilados a los tipos valencianos o almeriense-granadinos)

La Rioja (raza del Ebro de época neolítica, disociada de Aragón, la Baja Navarra y Burgos y Soria)

Menos destacadas, admitidas por algunos autores, por su actividad económica o por su exaltación literaria o artística

La Montaña (no puede separarse de la región Cantábrica)

La Alcarria (no hay razón para desglosarla de la zona Serrana o Castellana)

El Bierzo

La Maragatería

Valle del Pas y Valle de Mena

Las Encartaciones

Ribagorza

Zonas (conjunción de raza y pueblo, unidad de lo antropológico con lo etnográfico)

Pirenaica (característica cultura protoibérica desde la Prehistoria, población vasca fue reduciéndose hasta la zona actual y la catalana es producto del mestizaje): desde el Ampurdán hasta Navarra y Guipúzcoa e incluso por algunos caracteres hasta Cantabria

Oeste (biogeografía, minería, ganadería): desde León hasta Extremadura y hasta el litoral de Huelva, entre el Guadiana y el Guadalquivir (que se correspondería con nuestra región de Beturia)

Serrana Central o Carpetana (prolongación de los elementos del Oeste, pastoreo): desde las Sierras de Gata, Francia y Gredos hasta Soria

Regiones seroantropológicas

Las que más se separan de la media española

Vasca y cántabro-asturiana (raciología atlanto-europea, predominio de 0, mínima representación de A y casi falta de B)

Bética (antípodas del norte pero también separada de casi todas las regiones)

Cifras y relaciones determinativas para valorizar carácter hemático

Aragón (raza del Ebro, corriente hemática desde desembocadura en Cataluña hasta nacimiento del río en Cantabria): gran diferencia entre la zona de los Pirineos o los Montes Universales con el Valle del Ebro

León (diferenciación por el porcentaje del grupo mixto AB, incluido Valladolid)

Más parecidas al promedio nacional debido a su historia

Extremadura

Castilla la Vieja

Andalucía Oriental o Granadina

Heterogeneidad racial

Galicia: continuidad con Norte de Portugal

Cataluña: no tanta continuidad con el Levante mediterráneo

Levante (corriente descendiente del grupo 0 como región vasco-cantábrica y aragonesa, no presenta analogía hemática con el litoral andaluz): Comunidad Valenciana y Murcia

La Mancha: más relacionada con Aragón que con Levante y más con Levante que con el Oeste, fácilmente distinguible de Extremadura

  • Madrid: aunque a veces se considera manchega, hemáticamente y anatómicamente es el resultado de la síntesis de las regiones del Norte y el Oeste y muy poco del Este y del Sur

IDEAL

Contrastes y dualidades: Regiones matrices

Convergencia o unidad de origen

Región Cantábrica

  • Extremadura

Región Valenciana

  • Aragón (sin Pirineos)

Divergencia de hombres y mujeres

Reino de Granada, Murcia y Albacete

  • Almería: homogeneidad racial

Contrastes

Zona Serrana Central o Carpetana

Indiferentes

Bética

Cataluña

Cuencas medias del Duero y del Tajo

Dualidad

La Mancha: tipos Quijote respiratoriocerebral y Sancho Panza musculardigestivo

Bética

  • Córdoba: tipo de formas, modos y gestos romanos y tipo cenceño y movible arabizado

Galicia costera

León montañoso

Sin dimorfismo masculino

Región Leonesa (sin montañas)

Castilla

Cantabria

Extremadura: como recoge la tradición literaria, el mendigo parece señor y el aldeano, hidalgo

Contrastes regionales

Cantabria con Castilla y con León

País Vasco y Navarra con Aragón

Valencia con La Mancha y con Murcia

Tarragona con sus aledaños

Almería con sus aledaños

Valladolid con sus aledaños, de forma más atenuada

Bética con Granadina

Color de ojos, cabello y piel

Aragón con Cataluña

La Mancha con Valencia

Tipos raciales análogos (incluidos grupos sanguíneos)

Extremeños de Extremadura y Portugal

Miñotos de Galicia y Portugal

Ribereños del Guadiana terminal y del Duero medio

FOLKLORELUISHOYOS

Pero con el paso del tiempo, la identificación en algunos casos se va perdiendo, bien porque hay algunos nombres históricos que coinciden para capital, provincia y región (Reino de Valencia, Reino de Murcia, Reino de León, Reino de Granada) o bien porque hay zonas culturales que han quedado partidas entre diferentes provincias o autonomías y ya no se reconocen entre sí y toman a la otra mitad como la otredad (Sierra del Segura). Además, también hay ciertas zonas híbridas o de transición (El Bierzo, Ribagorza, La Rioja, Los Pedroches…) difíciles a veces de adscribir a una o a otra región, ya que presentan influencias variadas y que incluso podrían conformar una nueva región propia como resultado de la síntesis de esta mezcolanza. Tampoco hay que olvidar que, antes de los reinos configurados hasta 1833, y en los que se basaron grosso modo las regiones y posteriores autonomías, también habían existido otras divisiones administrativas unidas por un sustrato que todavía permanece diluido en el tiempo y en el mapa.

Además, mención aparte deben tener los pueblos errantes que viven en España desde hace siglos y que algunos no se adscriben especialmente a ningún territorio en concreto, sino que tienden a la dispersión, dentro y hasta fuera de nuestras fronteras. Por eso yo propondría una nueva figura jurídica llamada “comunidad autónoma no territorial” para dotar de autogobierno a estas minorías, y que se sintieran representadas en igualdad de condiciones con el resto de comunidades autónomas (territoriales) a pesar de carecer de territorio propio. No incluimos en este caso a otros pueblos nómadas como pasiegos, maragatos, agotes o vaqueiros de alzada, entre otros muchos, ya que normalmente se asocian a territorios en concreto, aunque si no se sintieran representados o identificados dentro de sus territorios también podrían optar a esta especie de Consejo del Pueblo.

Posibles Comunidades Autónomas No Territoriales

Comunidad Autónoma No Territorial de Al-Ándalus (moriscos)

Comunidad Autónoma No Territorial de Sefarad (sefardíes)

Comunidad Autónoma No Territorial de Sersé (gitanos y mercheros)

Pero quizás algunos os preguntaréis por qué tanta gente sigue debatiendo sobre este tema en la actualidad. Y la respuesta la tienen el sentimiento, la identidad, la aculturación o el centralismo. Si antes había un centralismo madrileño en toda España, ahora hay 17 nuevos centralismos, es decir, ciudades que gobiernan a otras ciudades y comarcas desde su perspectiva, normalmente invirtiendo más allí en detrimento del resto e imponiendo su cultura a toda su comunidad autónoma, invisibilizando otras identidades culturales que se van perdiendo con el tiempo y creando un falso sentimiento de pertenencia a esa cultura ajena. La marginación socioeconómica y la pérdida de identidad son el caldo de cultivo para que muchos sigamos alertando sobre la importancia de mantener vivo el debate sobre la reordenación territorial de nuestro Estado. Para nosotros, lo ideal sería conjugar los aspectos históricos con los culturales.

Algunos sectores de la población critican el autogobierno de cada región histórica o cultural o de cada pueblo acusando de cantonalistas o taifas pero lo que está claro es que si estos debates continúan vigentes es porque España es muy diversa y compleja y porque todavía no se ha solucionado el encaje territorial después de siglos. De hecho, no sería de extrañar que el cantonalismo moderno o los medievales reinos de taifas fueran sólo una evolución en las formas de los numerosos pueblos prerromanos que habitaban la Península Ibérica desde la Antigüedad. Por eso desde aquí decimos sí a la igualdad en derechos y deberes de todos los españoles pero no a la uniformidad.

Espana20

Mapa de la Península Ibérica e Islas Baleares con todas sus lenguas y dialectos

 

Jugando a ser Javier de Burgos…

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Jugando a ser Javier de Burgos…

En estos últimos días hemos asistido al revuelo originado por la decisión de elegir las provincias como unidades territoriales para levantar el confinamiento debido a la pandemia del coronavirus.

Algunas comunidades autónomas no han visto con buenos ojos tomar las provincias como unidades territoriales básicas, ya que, aduciendo que sus límites son artificiales, no representan un territorio homogéneo, además de que algunas son demasiado grandes, sin contar con que algunos municipios pertenecen a la vez a dos provincias diferentes o tienen más relación, incluida la sanitaria, con municipios de la provincia contigua. Para más inri, España todavía mantiene algunos enclaves como vestigios de la Edad Media, esto es, territorios pertenecientes a una provincia pero enclavados en otra distinta.

Finalmente, algunas autonomías como Castilla y León, Cataluña o la Comunidad Valenciana han decidido fijar las áreas sanitarias como unidades territoriales mínimas para la llamada “desescalada”. La Comunidad Autónoma de Andalucía también se ha quejado de no haber podido fijar estas áreas más concretas como unidades básicas en lugar de las extensas provincias, ya que el nivel de incidencia no era igual en todas las zonas.

Debido a que esta polémica ha traído a algunos medios el debate sobre la creación de las provincias por Javier de Burgos o sobre los cambios que han sufrido durante la historia, hemos decidido “jugar” a imaginar las provincias que podría tener nuestra histórica región de Beturia en el caso de que fuera una comunidad autónoma, no sin antes recordar que nuestro movimiento es eminentemente comarcalista, ya que defendemos las comarcas naturales o tradicionales como unidades básicas para organizar las regiones.

Aclaramos antes que, para seleccionar las hipotéticas provincias, hemos tenido en cuenta tanto factores históricos, geográficos y demográficos como la combinación de los partidos judiciales y distritos sanitarios o educativos, ya que también sería importante basarse en las relaciones actuales entre los municipios y sus cabeceras comarcales.

HIPOTÉTICAS PROVINCIAS DE BETURIA

PEDROCHES: estaría basada en los territorios históricos de las Siete Villas de los Pedroches, el Señorío de Santa Eufemia, el Condado de Belalcázar y la Encomienda de Calatrava. Ya por extensión se denomina Pedroches a toda la Zona Norte de Córdoba, que incluye las comarcas de Los Pedroches y el Valle del Guadiato. Englobaría el Área Sanitaria Norte de Córdoba y los partidos judiciales de Peñarroya-Pueblonuevo y Pozoblanco, herederos de los antiguos partidos judiciales de Fuente Obejuna, Hinojosa y Pozoblanco. La única duda ha sido no unir el antiguo Condado de Belalcázar con el antiguo Vizcondado de La Puebla de Alcocer, ambos parte de la Tierra de Belalcázar, para formar otra provincia. En este caso, ha prevalecido la proximidad geográfica y la relación judicial y sanitaria actual del Condado de Belalcázar a Peñarroya-Pueblonuevo y Pozoblanco. Esta hipotética provincia perteneció íntegramente a la cora de Fahs al-Ballut junto a La Serena y el Valle de Alcudia pero al no disponer actualmente esta antigua cora de una capital céntrica y depender de sendas capitales comarcales, hemos decidido mantenerlas como provincias separadas. Esta provincia tendría como capitales Pozoblanco y Peñarroya-Pueblonuevo.

SERENA: estaría basada en la Real Dehesa de la Serena, que posteriormente se convertiría en el Partido de La Serena, formado por los territorios históricos del Priorato de Magacela, el Priorato de Zalamea, la Comunidad de Benquerencia y la Comunidad de Lares. Hay que señalar que los antiguos partidos no eran estrictamente partidos judiciales, sino más bien provincias. Englobaría los partidos judiciales actuales de Castuera, Villanueva de la Serena y Don Benito así como las mancomunidades de La Serena y La Serena-Vegas Altas. Forma parte del distrito sanitario y educativo de Don Benito-Villanueva de la Serena. Como hemos dicho anteriormente, también formó parte de la antigua cora de Fahs al-Ballut. Sus capitales serían la conurbación de Don Benito-Villanueva y Castuera.

SIBERIA: estaría basada en los territorios históricos del Vizcondado de La Puebla de Alcocer, la Tierra de Capilla y el Condado de Siruela y en el actual partido judicial de Herrera del Duque, que también absorbió el antiguo partido judicial de La Puebla de Alcocer. Englobaría las mancomunidades de Siberia y Cijara, que forman la comarca tradicional de La Siberia, también conocida como Los Montes. Como comentamos anteriormente, hemos decidido no incluir el Condado de Belalcázar en esta provincia, a la que históricamente ha estado relacionado, porque ha pesado más la realidad actual. También, y a pesar de formar parte del distrito sanitario y educativo de Don Benito-Villanueva de la Serena, hemos decidido ceñirnos al partido judicial de Herrera del Duque y mantenerla como provincia separada, debido también a la orografía del terreno y a intentar no crear provincias demasiado grandes para no caer en el error de Javier de Burgos para una mejor administración e identificación de sus gentes con el ente. Su capital sería Herrera del Duque, capital del partido judicial, aunque su hospital se encuentre en Talarrubias. La capital histórica sería La Puebla de Alcocer.

ALCUDIA: estaría basada en el territorio histórico del Ducado de Alcudia así como en el Ducado de Almodóvar del Campo y en la Superintendencia de las Minas de Almadén, que constituían la parte occidental del extenso Campo de Calatrava histórico. Englobaría las comarcas del Valle de Alcudia y Montes Sur, también conocida como Comarca de Almadén. Se correspondería con el Área de Salud de Puertollano y con los partidos judiciales de Almadén y Puertollano, este último heredero del antiguo partido judicial de Almodóvar del Campo. Al igual que Los Pedroches y La Serena, formó parte de la antigua cora de Fahs al-Ballut. Sus capitales serían Puertollano y Almadén.

LLERENA: estaría basada en la antigua provincia de León de la Orden de Santiago, que más tarde pasaría a convertirse en el Partido de Llerena, ambos con capital en Llerena. Formarían parte de esta nueva hipotética provincia todos los territorios de la actual provincia de Badajoz al sur del Guadiana entre La Serena y los Llanos de Olivenza. Se correspondería grosso modo con el distrito sanitario y educativo de Llerena-Zafra. Hemos decidido mantener la denominación histórica de la antigua provincia y la capitalidad de Llerena para denominar a esta hipotética nueva provincia, reservando Zafra como distrito capital de toda Beturia, fuera de toda provincia. Su capital sería Almendralejo, por mayor población, aunque la capital histórica fuera Llerena.

CONSTANTINA: se basaría en el territorio histórico de la cora de Firrish así como en el de la Bailía de Setefilla. Se correspondería grosso modo con el partido judicial de Cazalla de la Sierra, con parte del Parque Natural Sierra Norte de Sevilla y con parte del Área Sanitaria Sevilla Norte, sin contar los municipios al sur del Guadalquivir ni la Zona Básica de Salud de Santa Olalla del Cala. Englobaría también a Peñaflor, antigua Celti, con término municipal en Sierra Morena e importante en la historia de Beturia y sus límites meridionales. Sus capitales serían Constantina, capital histórica y sede del hospital comarcal, y Cazalla de la Sierra, capital del partido judicial.

ARACENA: estaría basada en el territorio histórico de la Banda Gallega, que servía para defender los territorios de Castilla y León de Portugal, aunque este territorio fue conquistado primeramente por los portugueses a los musulmanes y le dieron el nombre de Alto Algarve. Englobaría la comarca natural de la Sierra de Aracena, o lo que es prácticamente lo mismo, el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche y el partido judicial de Aracena. Su capital indudablemente sería Aracena.

ANDÉVALO: también estaría basado históricamente en la Banda Gallega que comenzó en la Sierra de Aracena y siguió por la comarca de El Andévalo para defender la frontera de los portugueses. Además, su clara diferenciación geográfica la configuran como una parte fácilmente aislada de las demás. Históricamente ha sido un territorio muy disperso en cuanto a población se refiere y siempre dependiente políticamente de antiguos señoríos como el Marquesado de Ayamonte, el Marquesado de Gibraleón o el Condado de Niebla. Su parte oriental tuvo una gran eclosión económica gracias al auge minero e industrial de las Minas de Riotinto. Esta hipotética provincia se correspondería grosso modo con los partidos judiciales de Valverde del Camino y Ayamonte. Su capital sería la capital del partido judicial, Valverde del Camino, aunque el motor económico fue Minas de Riotinto.

OLIVENZA: esta hipotética provincia estaría formada por la comarca de los Llanos de Olivenza más los municipios actualmente portugueses de Barrancos, Serpa, Moura y Mourão. Está basada en La Raya, la frontera hispano-lusa, a la altura de Beturia. Hemos decidido juntarlos en una misma provincia porque todos estos municipios se encuentran dentro de la frontera natural del Guadiana y comparten elementos culturales híbridos, fuertemente influidos por el Alentejo, ya que Olivenza y Táliga pertenecieron a Portugal hasta el siglo XIX y Barrancos, Serpa, Moura y Mourão todavía hoy pertenecen a Portugal, aunque también pertenecieron a España durante algunos momentos de la historia. En Olivenza y Táliga hablaban portugués y todavía se mantiene aunque en peligro de extinción pero con gran influencia en el extremeño de la zona mientras que en Barrancos tienen su propia manera de hablar: el barranqueño, mezcla entre el portugués y el extremeño. El nombre de la hipotética provincia así como la capital estaría en Olivenza, símbolo del mestizaje cultural a causa de los avatares de la historia y más grande que Barrancos.

CÁSTULO: estaría basada en el Saltus Castulonensis, referido al sector de Sierra Morena al norte de Cástulo (actual Linares), que sirvieron de frontera entre la Hispania Citerior y la Hispania Ulterior en época romana. También se basaría en la antigua Diócesis de Cástulo, en la antigua Intendencia de Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y en los intentos fallidos de creación de la provincia de Linares. También se corresponde con el Área Sanitaria Jaén Norte. Desde siempre, ha sido un importante nudo de comunicaciones de numerosos caminos desde la Antigüedad hasta la actualidad, que conectan la Meseta con el Valle del Guadalquivir y con Levante. Geográficamente se corresponde con Sierra Morena Oriental, tanto la parte de la actual provincia de Jaén como la de Ciudad Real. Hemos decidido llamar Cástulo a esta hipotética provincia y no Oretania porque Oretania ocupó mucho más territorio y la parte septentrional donde se encontraba su capital Oreto no forma parte de Sierra Morena. Tampoco la hemos llamado Linares para no despertar recelos de ciudades de la zona que tienen también un peso importante como Andújar o La Carolina. Sus capitales serían Linares, por poseer mayor población y ser la sede del Área Sanitaria Jaén Norte, y también La Carolina, antigua capital de las Nuevas Poblaciones, que cuentan con una historia diferente al resto de esta hipotética provincia.

HIPOTÉTICO DISTRITO CAPITAL DE BETURIA

ZAFRA: Zafra no estaría incluida en ninguna de las 10 provincias anteriores, ya que constituiría una entidad especial y diferenciada como distrito capital de la región de Beturia, ya que, como decía Lucas Mallada: “Zafra sería el punto más céntrico y más favorable para capital de esta región así limitada“. Además, y a pesar de no ser la población con más habitantes de Beturia, su estratégica situación la convierte en el centro de un importante nudo de comunicaciones que une varias capitales provinciales y regionales, lo que vertebraría nuestra región de oeste a este y también nos conectaría con los territorios hermanos de la antigua Corona de León de norte a sur a través de la Autovía Ruta de la Plata.

HIPOTÉTICAS PROVINCIAS 1 NOMBRES

Posteriormente nos dimos cuenta de que si verdaderamente queríamos meternos en la piel de Javier de Burgos en el siglo XIX, la mayoría de las hipotéticas provincias seguían siendo muy pequeñas en extensión y muy desiguales en población unas de otras, más parecidas a las comarcas naturales que a las provincias cuadriculadas del ministro, desprovistas de cualquier motivo geográfico, histórico o cultural. Y por eso, las agrupamos en territorios más grandes y de 10 pasamos a 7 “neoprovincias” más equilibradas, tanto en extensión como en población, ya que todas estarían entre los 100.000 y los 200.000 habitantes, al igual que las 7 provincias españolas reales con menos población (Soria, Teruel, Segovia, Ávila, Palencia, Zamora y Cuenca). En cuanto a los nombres de estas 7 nuevas provincias resultantes de la reagrupación de las 10 anteriores, decidimos decantarnos por nombres genéricos, que no hicieran referencia a ninguna localidad actual, para que todos los municipios se sintieran representados, a imagen y semejanza de los departamentos franceses, en los que se basó Javier de Burgos para crear las provincias de España, pero manteniendo algunos nombres históricos y no meramente geográficos.

  1. PEDROCHES: sería la única que se mantendría igual que antes, tanto en territorio como en denominación. Su capital sería Pozoblanco.
  2. SERENA: agruparía las anteriores provincias de Serena y Siberia y adoptaría el único nombre de Serena, ya que no queremos nombres con duplicidades tales como Castilla-La Mancha. Hemos elegido el de Serena porque es más histórico que el de Siberia. Su capital sería Don Benito-Villanueva.
  3. ALCUDIA: además de las comarcas del Valle de Alcudia y Montes Sur (Comarca de Almadén), en este caso englobaría también Sierra Madrona y Sierra Morena de Ciudad Real. Su capital sería Puertollano.
  4. LEÓN: es la anteriormente denominada como provincia de Llerena, que adoptaría el nombre de León en alusión a la antigua provincia histórica de León de la Orden de Santiago, y en este caso perdería la comarca de la Sierra de Jerez en favor de la provincia de La Raya. Su capital sería Almendralejo.
  5. LA RAYA: sería la anterior provincia de Olivenza, esta vez con una comarca más, la de la Sierra de Jerez (Sierra Suroeste), y con un nombre más integrador a la vez que tradicional, referido tanto a lo geográfico como a lo cultural. Su capital sería Olivenza.
  6. BANDA GALLEGA: la formarían las anteriores provincias de Aracena, Constantina y Andévalo, tres comarcas que mantienen lazos importantes y que formaron parte de la histórica Banda Gallega, la frontera defensiva del antiguo Reino de Sevilla frente a Portugal, llena de fortalezas y castillos. Su nombre hace alusión a que fue repoblada por gallegos, asturleoneses y extremeños. Su capital sería Aracena.
  7. CÁSTULO: esta hipotética provincia mantendría el nombre histórico de Cástulo, ya que no designa ninguna población actual, pero en este caso perdería las comarcas de Sierra Madrona y Sierra Morena de Ciudad Real. Su capital sería Linares.

ZAFRA: se mantendría como distrito capital separada de todas las hipotéticas provincias de la región, al igual que muchas capitales del mundo como Washington D.C., México D.F., Buenos Aires, Bruselas o Canberra. Además, sería capital de la región sin ser capital provincial y sin tener provincia propia, igual que Mérida, en Extremadura, o Santiago de Compostela, en Galicia. De esta manera, se evitaría que ninguna provincia tuviera hegemonía sobre las demás.

HIPOTÉTICAS PROVINCIAS 2 NOMBRES

Como ya hemos comentado anteriormente, debido al debate suscitado sobre las provincias en España, hemos querido jugar a ponernos en la piel de Javier de Burgos por un día y a imaginar cómo sería Beturia si hubiera sido una de las regiones elegidas y divididas en provincias por él. Recordamos de nuevo que nuestro movimiento es comarcalista y mancomunal y que si decidiéramos algún día reorganizar la región a modo de provincias clásicas, probablemente no sería tal cual. Esperamos que os haya gustado y divertido al menos.

¿Y vosotros/as con qué mapa os quedaríais si tuvierais que elegir uno de los dos?

¿Cómo hubierais dividido Beturia en provincias siguiendo el modelo de Javier de Burgos?

León: ejemplo para Beturia y Granada

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León: ejemplo para Beturia y Granada

Con la reciente noticia de que el Ayuntamiento de León ha aprobado la moción para constituir la autonomía de la Región Leonesa, algunos partidos políticos, así como medios de comunicación españoles, han puesto de manifiesto sus pocos conocimientos sobre la historia del país que dicen amar tanto.

Que haya un sentimiento leonesista no es nuevo, que la Región de León fuera la única región de la Transición en quedarse sin derecho a conformar su propia autonomía tampoco es nuevo, que se creara la Comunidad Autónoma de Castilla y Léon por “razones de Estado” y en contra de la voluntad de miles de personas que se manifestaron a favor de la autonomía leonesa tampoco es nuevo, que haya resurgido debido al centralismo de Valladolid y a la marginación socioeconómica que sufren las provincias leonesas tampoco es nuevo y no es nuevo tampoco que el Reino de León y el Reino de Granada sean los dos únicos Estados constituyentes de España en quedarse sin autogobierno.

Escudo España

Algunos quieren equiparar el regionalismo con el nacionalismo tachándolo de insolidario; otros lo tildan de chovinismo, cantonalismo o medievalismo que recuerda a los reinos de taifas. Lo que no entienden es que la autogestión del territorio, y más de un territorio tan extenso como las comunidades autónomas de Castilla y León o Andalucía, es la única manera de afrontar los asuntos de proximidad como la despoblación y la preservación de la propia identidad cultural, abocada a la desaparición debido a la aculturación que se ejerce desde sus respectivas capitales.

Y si la Comunidad Autónoma de Castilla y León se compone de dos regiones, la de Andalucía está formada por tres, todavía más diluidas en el tiempo, ya que ni siquiera lo refleja el nombre de la entidad administrativa y tampoco eran regiones separadas en el periodo previo al Estado de las Autonomías, como sí ocurría con la Región de León y Castilla la Vieja. Aun así, sí que hubo movimientos para reclamar la autonomía de Andalucía Oriental (antiguos Reinos de Granada y Jaén) e incluso de todo el Sureste, no así para Beturia, la gran olvidada.

Esto se debe a que tradicionalmente se ha dividido esta comunidad autónoma en dos, Andalucía Occidental y Andalucía Oriental, y se ha obviado que Sierra Morena no pertenece ni a la Depresión Bética ni a las Cordilleras Béticas, por lo que es una tercera región distinta de las otras dos. Esto es en gran parte debido a que tanto la Baja Andalucía como la Alta Andalucía han tenido importantes ciudades que han capitaneado sendas regiones. En el caso de Andalucía, anteriormente Córdoba y actualmente Sevilla. En el caso del Reino de Granada, antes Granada y ahora Málaga. Sin embargo, en el caso de Beturia, al carecer de un gran foco central de influencia, ya que en Sierra Morena no hay grandes ciudades, quedó en un segundo plano su notoriedad como región diferenciada.

RegionesComunidadAutónomaAndalucía

Mapa creado por Mapas de Europa, basado puramente en límites geográficos

REGIONES DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE ANDALUCÍA

BETURIA

Se corresponde con Sierra Morena y traspasa los límites autonómicos hasta el río Guadiana. Popularmente se le ha llamado Extremalucía, por su mezcolanza entre la cultura andaluza y extremeña. Forma parte de un espacio biogeográfico mayor, la dehesa, y del espacio cultural asturleonés. Engloba a la antigua cora (provincia) de Fahs al-Ballut (Balutia) y a la subregión de Turdulia o Beturia Túrdula.

ANDALUCÍA

Se corresponde con el Valle del Guadalquivir o Depresión Bética. Es la Andalucía propiamente dicha que con el paso del tiempo pasó a denominarse Baja Andalucía o Andalucía Occidental. Es la antigua Turdetania. Su cultura, sobre todo la sevillana, es la que se ha exportado como imagen única de toda la comunidad autónoma, en detrimento de las otras.

REINO DE GRANADA

Se corresponde con las Cordilleras Béticas o Sistemas Béticos, que transgreden también los límites autonómicos hasta Alicante, formando una región cultural mayor que se conoce como el Sureste. Se trata del histórico Reino de Granada, que más tarde fue llamado Alta Andalucía o Andalucía Oriental. Guarda cierta continuidad territorial con la Bastetania prerromana.

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El Estado Federal Mancomunado

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El Estado Federal Mancomunado

Me gustaría proponer una idea original e innovadora que hasta ahora no he leído en ningún otro sitio y es la supresión y disolución de las Comunidades Autónomas y de las Diputaciones Provinciales pero no para crear después de ello un Estado unitario centralizado, sino para crear un ESTADO FEDERAL MANCOMUNADO de abajo arriba pues las casas no se pueden comenzar por el tejado, sino por los pilares, y os explico por partes:

  • Las PROVINCIAS fueron creadas mediante una simple circular en noviembre de 1833 por el secretario de Estado de Fomento bajo la Regencia de María Cristina de Borbón, Javier de Burgos, que creó un Estado centralizado, dividido en 49 provincias (acabarían siendo 50 al dividir posteriormente Canarias en 2) y 15 regiones. Las provincias recibieron el nombre de sus capitales (excepto cuatro de ellas, que conservaron sus antiguas denominaciones: Navarra, con capital en Pamplona, Álava con Vitoria, Guipúzcoa con San Sebastián y Vizcaya con Bilbao). El proyecto de Javier de Burgos fue prácticamente el mismo que el proyecto de 1822, pero sin las provincias de Cartagena, Calatayud, El Bierzo y Játiva; además, otras provincias cambiaron de nombre al cambiar de capital. Además del proyecto de 1822, el modelo a seguir para Javier de Burgos fueron los departamentos franceses y si muchas de las decisiones de límites y adscripciones a provincias fueron arbitrarias y algunas se cambiaron en años posteriores, otras no.
  • Las COMUNIDADES AUTÓNOMAS fueron creadas tres años después del referéndum de la Constitución de 1978, el 31 de julio de 1981, por dos partidos políticos, UCD y PSOE, que aprueban los pactos autonómicos por los cuales España se vertebra en 17 comunidades autónomas y dos ciudades autónomas (estas últimas lo serán oficialmente en 1995). Cada autonomía se divide en varias provincias (excepto las uniprovinciales) que son las mismas, salvo modificaciones menores, que las de la división de Javier de Burgos.
  • Por lo tanto, actualmente contamos en España con las provincias de tan sólo 181 años de antigüedad y con las comunidades autónomas de tan sólo 33 años de juventud y ahora os voy a señalar algunos MOTIVOS por los que me gustaría que en España se eliminaran las comunidades autónomas y las provincias actuales:
  1. Porque tanto comunidades autónomas como diputaciones provinciales son grandes focos donde se concentra mucho poder y por consiguiente, mucha corrupción.
  2. Porque gracias a las comunidades autónomas y a las provincias, se han creado nuevos centralismos y ahora todas las comarcas tenemos que depender de tres capitales, de la capital provincial, de la capital autonómica y de la capital estatal. Gracias a ellas, sufrimos no sólo un centralismo desde Madrid, sino 17 nuevos centralismos autonómicos y 50 nuevos centralismos provinciales.
  3. Porque las provincias fueron impuestas por un ministro y no por el pueblo y se basaron en los principios centralistas del Nuevo Régimen y por tanto se utilizó un criterio racional sin contar con la idiosincrasia propia de los pueblos y de sus comarcas vecinas con las que tenían un vínculo mayor que con las que fueron agrupadas, en el mayor de los casos.
  4. Porque las comunidades autónomas fueron impuestas por dos partidos políticos, anteriormente mencionados, sin contar con el sentir de los pueblos, que en muchos casos se sienten agraviados frente a sus capitales provinciales o capitales autonómicas, creándose en algunos casos autonomías que son engendros artificiales sin ningún sentido.
  5. Porque ha pasado el tiempo y la situación de las distintas zonas de España ha cambiado y también sus necesidades y su importancia demográfica o económica y es por eso que también algunas grandes ciudades españoles deberían ocupar un puesto importante en la nueva organización del país, ya que ahora mismo no son capitales autónomicas ni capitales provinciales ni siquiera como es el caso de Jerez de la Frontera, Talavera de la Reina, Vigo o Gijón, por citar algunas solamente.
  6. Y el motivo más importante es porque sólo debemos ser los pueblos los que decidamos como queremos organizarnos territorialmente y qué modelo de Estado queremos, con qué comarcas queremos caminar juntos para sentirnos propios y no extraños en algunas provincias o comunidades autónomas, como pasa ahora en muchos casos, pues a la vista está que crecen los regionalismos y provincionalismos que piden mayor autonomía para sus territorios como por ejemplo La Mancha, León (antigua región), Granada (antigua región), El Bierzo, Valle de Arán, Cartagena o Campo de Gibraltar por citar algunos de los movimientos más relevantes o con más tradición e historia.
  • Por último, éstos son los PASOS que yo llevaría a cabo para construir la nueva organización territorial de España:
  1. Referéndum modelo de Estado (Federación, Confederación, Estado unitario/centralizado, Estado de las Autonomías).
  2. Supresión de las comunidades autónomas y provincias/diputaciones provinciales.
  3. Referéndum para que todos los habitantes de todos los municipios de España pudieran decidir crear mancomunidades con las comarcas vecinas más afines, ya sea por vínculos históricos, culturales, lingüísticos, sociales, económicos, geográficos o de cualquier otro tipo.
  4. Esas Mancomunidades de comarcas, a efectos, se conformarían como la nueva entidad subnacional de España habiéndose creado el Estado desde abajo (municipios) y con la voz y voto del pueblo y no de un ministro borbónico (Javier de Burgos) ni de dos partidos de la transición (UCD, PSOE) evitando nuevos centralismos en capitales que gobiernen desde una sola ciudad territorios tan grandes como Castilla y León o Andalucía, impidiendo así también la gran corrupción.
  5. El Senado sería reconvertido en una especie de Cámara Regional, que serviría como plataforma de encuentro para todas las Mancomunidades de comarcas del nuevo Estado Federal.
  6. España quedaría conformada como una Federación (me gustaría también la unión con Portugal pero eso tendría que esperar un poco más) y en lugar de un Estado de las Autonomías, nacería el Estado Mancomunado, en el que estarían unidos los pueblos afines fomentándose un alto grado de cooperación entre ellos. Tampoco se negaría un nivel más alto si algunas mancomunidades de comarcas se quisieran agrupar en Estados pero correríamos el peligro de nuevo de darle vía verde a nuevos centralismos en mi opinión.

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