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¿Todavía crees que somos cordobeses y andaluces?

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En esta ocasión, dedicaremos nuestro blog a desmontar el falso mito de la “uniformidad andaluza”, difundido por la Junta de Andalucía y su aparato mediático Canal Sur, mediante seis factores principales como son los geográficos, naturales, socioeconómicos, históricos, culturales y lingüísticos, referidos a Balutia.

750px-Bandera_de_Andalucia.svg750px-Flag_of_Extremadura_(with_coat_of_arms).svg750px-Flag_of_Castile-La_Mancha.svg

Comenzando por los factores geográficos, nos encontramos en la Submeseta Sur que forma parte de la Meseta, a diferencia de la mayor parte de Andalucía que queda conformada por la Depresión Bética o Valle del Guadalquivir (Baja Andalucía) o por los Sistemas Béticos o Cordilleras Béticas (Alta Andalucía). También formamos parte de la Cuenca Media del Guadiana, cuenca puramente extremeña y castellano-manchega; solamente el río Guadiato es afluente aún de la Cuenca del Guadalquivir. Mientras que Sierra Morena por el sur hace de frontera natural y cultural frente al resto de Andalucía, los Montes de Toledo por el norte nos marcan el límite. No somos la mal llamada Sierra Cordobesa, sino el Valle del Guadiato y Los Pedroches, valle el primero y penillanura el segundo, pero en ningún caso sierra y tenemos nombre propio. Figura-1Siguiendo por los factores naturales, nuestro paisaje más típico es la dehesa, como en Extremadura; es por ello que, como ya explicamos anteriormente, pertenecemos a la provincia biogeográfica llamada Luso-Extremadurense, pues compartimos la misma flora y fauna. En cuanto al clima, poseemos un clima mediterráneo continentalizado, en su piso bioclimático mesomediterráneo, que también nos aleja nuevamente de la mayor parte de Andalucía y nos acerca a la Meseta. Entre los recursos, cabe destacar los recursos mineros, famosos desde los tiempos de la Beturia, que nos distinguían del carácter agrícola de la Turdetania (Valle del Guadalquivir).

cma_FotoDehesa-600x398En cuanto a los factores socioeconómicos, nos basamos tradicionalmente en cuatro pilares: la agricultura, la agroforestería o agrosilvicultura, la ganadería trashumante y la minería. La trashumancia es muy común en otras zonas del interior o del norte peninsular. El único sustento de muchos de los pueblos era la minería que al desaparecer, por su baja rentabilidad en este sistema capitalista y al no dotar de alternativas a la población, produjo una alta tasa de desempleo con la consiguiente emigración, despoblación, envejecimiento demográfico y ruralización, de las más altas de toda la comunidad autónoma andaluza. Otros pueblos, han apostado por la industria agroalimentaria (COVAP) o por el turismo rural.

Denominaciones-origen-ibericoLos factores históricos también demuestran la evolución diferente que se produjo en esta zona. Esta zona llamada Beturia estaba poblada por túrdulos y célticos mientras que la Turdetania estaba poblada por turdetanos. Más tarde, fue denominada Soliente por los romanos por la importancia de la ciudad de Solia, que tenía entidad suficiente frente a Corduba. Durante la época musulmana, pertenecimos a la cora (provincia) de Fahs al-Ballut (en el mapa Al-Belalta), de mayoría bereber y no árabe como en la de Qurtuba o Kambania. También fuimos unas de las pocas zonas en las que los visigodos mantuvieron su feudo tras la conquista musulmana de la península, concretamente el Reino de Ardabasto. Tras la conquista cristiana, fuimos gobernados por las diferentes órdenes militares de la época y nuestra mezcolanza surgió a raíz de ser una zona de encrucijada entre los caminos de Córdoba, Mérida y Toledo y de los continuos cambios fronterizos entre los reinos de León, Toledo, Córdoba y Jaén.

Fahs al-Ballut 2Los históricos están muy relacionados con los culturales que nos acercan más a Extremadura y Castilla la Nueva, ya que los repobladores de nuestra zona durante la Edad Media eran eminentemente extremeños, manchegos y toledanos pero no serían de procedencia muy distinta los inmigrantes llegados durante la Edad Moderna debido al auge minero. Eso, sumado a que estamos limitando con esas regiones y que históricamente hemos tenido mejores vías de comunicación (carreteras, líneas de ferrocarril) con ellas que con el resto de Andalucía, han influido en que nuestro folklore (tradiciones, fiestas, gastronomía, música popular) y nuestro arte (arquitectura popular, artesanía) sea más parecido al extremeño o al castellano que al andaluz. Por ejemplo, nuestra música popular son las jotas, y no las sevillanas ni el vito cordobés, y las tarantas y mineras en las zonas mineras. Por otra parte, también dejaron su impronta la colonia de franceses o alemanes que dirigían las minas.

Jota BelmezPor último, pero no menos importante, los factores lingüísticos (rasgos dialectales) son quizás los que más evidencien nuestros lazos con Extremadura y Castilla. Se trata de una zona distinguidora (entre “s” y “c” o “z”), en la que no existe el seseo ni el ceceo, ambos gozando de plena vitalidad en la mayor parte de Andalucía. También nos caracterizamos por el uso de la “s” apical, la llamada “s” castellana, que nos aleja de las eses andaluzas, ya sea la sevillana o la cordobesa. Utilizamos el pronombre “vosotros” en lugar de “ustedes” que es lo normal en Andalucía Occidental. Alternamos indistintamente tres sufijos para formar los diminutivos: el -ino extremeño, el -ito castellano y el -illo bajoandaluz. Pero lo que más llama la atención a la gente que no es de allí, es sin duda la entonación “cantarina” y a veces algo “desganada” que compartimos nuevamente con los extremeños. Nuestro léxico no se queda atrás y palabras como “pitera”, “changar”, “doblao”, “engrillotar” o la recurrente interjección “ave” o “chacho/acho”, demuestran al visitante que ya hemos dejado atrás Córdoba y Andalucía.

C.A. ANDALUCÍAEspero que les haya gustado este viaje por Balutia. Es sólo una síntesis de lo mucho que les queda por descubrir poco a poco en este blog, que irán saboreando si me acompañan fielmente. Gracias por seguir ahí.

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Balutia: tierra de jotas, tarantas y mineras

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Balutia: tierra de jotas, tarantas y mineras

Quizás, para la inmensa mayoría de los españoles, la música y el baile típico de Andalucía sean las sevillanas, la copla o el flamenco ignorando de esta manera una gran y variada riqueza cultural que se da en nada más y nada menos que 87.268 km² que ocupa la actual comunidad autónoma.

Tal vez también, si le refieres la jota a la mayoría de la gente, pensará o en la letra del abecedario o en el baile típico de Aragón por antonomasia.

Pues bien, empezaremos desmitificando las dos afirmaciones anteriores señalando que ni las sevillanas son el único baile típico de Andalucía, ni lo son la copla o el flamenco. Las sevillanas, como bien indica su nombre, son el baile típico de Sevilla mientras que la copla es un estilo español y el flamenco según algunas hipótesis es de origen gitano, morisco o resultado del mestizaje acaecido en España. Por otra parte, la jota es una danza española extendida por diversas regiones del país y por tanto, no es únicamente patrimonio de Aragón, aunque sea en este caso la más difundida y conocida.

Podemos encontrar jotas en Aragón, en Castilla, en León, en Valencia, en Navarra, en La Rioja, en Cantabria, en Asturias, en Galicia, en Extremadura, en Murcia, en Cataluña, en Canarias e incluso en algunas antiguas posesiones coloniales españolas como Filipinas o Colombia pero también podemos encontrar jotas en la Comunidad Autónoma de Andalucía, concretamente en la Alta Andalucía (o Región de Granada) y en Los Pedroches y Valle del Guadiato (Norte de Córdoba) que forman parte de lo que llamamos Balutia.

Jota Belalcázar

Jota de Belalcázar (Los Pedroches)

Jota Pedroche

Jota de Pedroche (Los Pedroches)

Aunque la Junta de Andalucía, que más bien debiera denominarse Junta de Sevilla, y su canal público Canal Sur intenten convecernos de que existe un dialecto andaluz, de que Andalucía es una nacionalidad histórica o de que las sevillanas, la copla y el flamenco representan la cultura uniforme de todas las zonas de la comunidad autónoma, desde este blog reivindicamos el folklore autóctono de Los Pedroches y el Valle del Guadiato, en este caso, ya que aquí compartimos con Extremadura y Castilla las jotas, uno de los múltiples factores que nos unen a esas tierras.

Jota Castuera

Jota de Castuera (La Serena)

Jota Almodóvar

Jota de Almodóvar (Valle de Alcudia)

Por desgracia, y aunque la jota en Los Pedroches goce de una importante revitalización, en lugares como Belmez (Alto Guadiato), se ha perdido su baile y música autóctona, la jota belmezana, y se aprenden y bailan las sevillanas como si de su propio folklore se tratara, provocado por el centralismo sevillano y la preponderancia cultural que ejerce sobre todas las comarcas de la actual comunidad autónoma unido al desinterés de los lugareños que prefieren crear asociaciones taurinas o futbolísticas de equipos foráneos y a las administraciones públicas que creen que invertir en cultura es simplemente poseer un museo obsoleto.

Jota Belmez

Jota de Belmez (Valle del Guadiato)

Además de las jotas, en las zonas mineras de Balutia como por ejemplo Peñarroya-Pueblonuevo o Almadén, se originaron otros cantes típicos: las tarantas y las mineras que surgieron del intercambio cultural provocado por el auge de las minas y los consiguientes flujos migratorios desde el Levante o el Sureste peninsular (Almería y Cartagena-La Unión).

En conclusión, la música y el baile autóctono de Balutia son las jotas y en las zonas mineras además las tarantas y las mineras; ni las sevillanas ni el vito cordobés. No son estilos ni más prestigiosos ni más vulgares pero no son nuestros estilos y esperamos en un futuro próximo poder protegerlos en algunos casos y recuperarlos en otros.

Para finalizar, os dejamos con un vídeo en Youtube de la Asociación Folclórica Cultural “Juan Navarro” con sede en Torremolinos, que se dedican a escenificar todos los bailes típicos de las distintas zonas culturales de la actual Comunidad Autónoma de Andalucía. Gracias a ellos, podemos disfrutar de la jota belmezana, que ni siquiera sus habitantes tienen la suerte de saber bailarla ni de aprenderla en el propio pueblo.