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El “condado” de Belmez

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El “condado” de Belmez

Seguro que la mayoría habréis escuchado hablar alguna vez del Condado de Treviño o del Rincón de Ademuz aunque a lo mejor no sepáis ubicarlos exactamente en el mapa. Pues bien, se trata de los dos enclaves más significativos que aún perduran en la actualidad en nuestro país. No son los únicos pero quizás sean los más populares por su mayor dimensión aunque también merece especial mención el enclave de Llívia, por estar completamente rodeado no de otra provincia o región, sino de otro Estado. Por último, destacaremos el Rincón de Anchuras, que comparte la cualidad de extremeñidad con Balutia.

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Los enclaves que perviven actualmente en España. Fuente: ABC

El Condado de Treviño es un enclave burgalés dentro de la provincia vasca de Álava. Este pequeño territorio ha dejado patente en muchas ocasiones el sentir de su pueblo de integrarse políticamente en el País Vasco, ya que su capital, Vitoria-Gasteiz, les pilla mucho más cerca que Burgos, provincia a la que pertenecen, y se vuelve algo indispensable para realizar trámites y evitar negligencias como la de una niña que murió hace 2 años por un brote de varicela esperando la ambulancia desde Miranda de Ebro.

El Rincón de Ademuz pertenece a Valencia aunque se encuentra rodeado por las provincias de Cuenca y Teruel. En el pasado, era un territorio aragonés que Jaime I el Conquistador anexionó al Reino de Valencia.

El Rincón de Anchuras pertenece a la provincia de Ciudad Real aunque está rodeado por las de Toledo y Badajoz y realmente forma parte de la comarca de La Jara, dentro de las Tierras de Talavera, cuya cabecera comarcal sigue siendo su centro económico y sanitario.

Por último, Llívia forma parte de la comarca natural de la Alta Cerdaña, que fue cedida a Francia excepto este municipio que sigue formando parte de Cataluña.

Pero quizás todavía algunos de vosotros, os preguntaréis qué son exactamente los enclaves. Para dejar claro el concepto “enclave” antes de continuar hacia lo particular, lo definiremos como un territorio, por lo general pequeño, que se encuentra rodeado de otro mayor cuya administración es distinta. Tiene su origen en motivos históricos como conquistas territoriales o donaciones reales que originaban un cambio de fronteras.

Durante la Edad Media, tras la conquista cristiana de la Península Ibérica y su posterior señorialización, este fenómeno era mucho más común de lo que podríamos llegar a pensar, existiendo un ingente número de enclaves a lo largo y ancho de todo el territorio. Sin embargo, en 1833, con la instauración de las provincias, la mayoría fueron suprimidos e integrados en las nuevas provincias que se crearon para una mayor eficacia en la gestión administrativa.

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Transformación de los Reinos de Sevilla, Córdoba, Jaén y Granada en las 8 provincias. Los límites de Beturia cambian constantemente durante todas las épocas de la historia

Uno de estos casos, sería el de la villa de Belmez y de sus, por aquel entonces, aldeas de Peñarroya y Pueblonuevo del Terrible. El Alto Guadiato en su totalidad había estado bajo la tutela de la Orden de Calatrava que ejercía su poder desde el Reino de Toledo y tenía su sede comarcal en Fuente Obejuna. Sin embargo, cuando Fuente Obejuna pasó a depender otra vez de la jurisdicción del Concejo de Córdoba, la Encomienda de Belmez quedó vacante y fue asignada a la Encomienda o Partido de Martos, por lo que pasaría a convertirse en un enclave dentro del Reino de Córdoba, pero perteneciente al Reino de Jaén y limitando con el Condado de Belalcázar, que todavía era parte de Extremadura.

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Belmez (y Peñarroya-Pueblonuevo) formaron parte del Reino de Jaén hasta 1833 a través de la Encomienda de Martos

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Reseña histórica de Mariano Sáez Gámez sobre la villa de Belmez y su pertenencia al Partido de Martos en su obra “Hidalguías de Jaén”

En 1833, Belmez, Peñarroya y Pueblonuevo del Terrible pasaron del Reino de Jaén a la recién creada provincia de Córdoba así como el Condado de Belalcázar (Belalcázar, Hinojosa del Duque, Villanueva del Duque y Fuente La Lancha) pasaría del Partido de Trujillo (Extremadura) a la provincia de Córdoba también.

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Transformación del Reino de Córdoba en la provincia de Córdoba en 1833 con las pertinentes modificaciones

Belmez nunca fue un condado, sino una villa y encomienda calatrava; únicamente he querido crear un símil respecto al Condado de Treviño en el título pero, ¿se imaginan por un instante que hubieran decidido mantener también el enclave de Belmez y que hubiera llegado hasta nuestros días?

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La toponimia también nos une

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La toponimia también nos une

Hoy os traemos un artículo muy curioso sobre la toponimia común o similar de los pueblos y aldeas de las comarcas que forman este “sueño” llamado Balutia. Y es que en muchas ocasiones, las palabras gracias a su etimología o morfología, nos ayudan a atar cabos para seguir el rastro de la historia, de la cultura y en definitiva, de nuestras raíces que nos unen aunque estemos divididos administrativamente por separado entre 3 provincias y 3 comunidades autónomas diferentes en la actualidad.

Empezaremos el análisis con un municipio llamado Hinojosa del Duque (Los Pedroches), que comparte el topónimo con Hinojosas de Calatrava (Valle de Alcudia) y el apelativo “del Duque” con Villanueva del Duque (Los Pedroches) y con Herrera del Duque (La Siberia). El término “Hinojosa” o “Hinojosas” proviene de que en la zona abundaba el hinojo, una planta aromática. Por su parte, el apellido “del Duque” tiene su origen en Alonso Francisco de Zúñiga y Sotomayor, V Conde de Belalcázar y Vizconde de La Puebla de Alcocer, que al contraer nupcias con Teresa de Zúñiga y Manrique de Castro, que era III Duquesa de Béjar y Plasencia, II Marquesa de Ayamonte, II Marquesa de Gibraleón y IV Condesa de Bañares, adquirió el título de duque. Como Hinojosa del Duque y Herrera del Duque pertenecían al Señorío de la Tierra de Belalcázar, adquirieron ese apelativo por su gobernante, que lo había heredado gracias a que el rey Juan II de Castilla se lo había cedido a su abuelo Gutierre de Sotomayor, maestre de la Orden de Alcántara, en agradecimiento a su ayuda prestada en la primera Batalla de Olmedo contra los Infantes de Aragón. Por otra parte, no muy lejos, en la comarca extremeña de Tierra de Barros, también hay un municipio llamado Hinojosa del Valle. Además, parece que el topónimo “Hinojosa” se repite en muchas provincias de la Meseta (Guadalajara, Salamanca, Soria, Cuenca, Toledo, Segovia o incluso Teruel), por lo que deducimos que es un nombre muy recurrente en la toponimia castellana.

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Castillo de Belalcázar (Los Pedroches), símbolo del poder de los Duques de Zúñiga y Sotomayor

Seguimos nuestro particular periplo toponímico con dos pueblos que son homónimos; Higuera de la Serena (La Serena) e Higuera de Llerena (Campiña Sur o Comarca de Llerena). El correspondiente apelativo es el que distingue a estas dos localidades e indica a qué comarca pertenecen sus términos municipales. Lógicamente, este topónimo proviene de higuera, un árbol que posee la particularidad de producir dos cosechas cada año: los higos y las brevas.

También existen dos pueblos con el nombre de Esparragosa; uno con el apelativo “de la Serena” y otro con el apelativo “de Lares”. Históricamente, ambas villas pertenecieron a la Real Dehesa de La Serena; sin embargo, actualmente a Esparragosa de la Serena se la incluye en la comarca de La Serena, mientras que a Esparragosa de Lares se la incluye en la comarca vecina de La Siberia, aunque se encuentra geográficamente entre ambas. Además, en la comarca del Valle del Guadiato existía una población llamada Esparragosa, hoy deshabitada, que se unió a la población de Los Prados, hoy también deshabitada, y a las poblaciones de Los Blázquez, Valsequillo y La Granjuela para formar el municipio de las Cinco Aldeas (1817-1842), ya que compartían el origen común de haber sido aldeas de Fuente Obejuna. Nuevamente nos encontramos con un topónimo relacionado con el reino vegetal, en este caso con los espárragos.

Hay un pueblo en la Comarca de Llerena o Campiña Sur de Badajoz, que se llama Trasierra, idéntico topónimo que el de de Santa María de Trassierra, aldea que aunque pertenece administrativamente a la ciudad de Córdoba, se emplaza en pleno Valle del Guadiato. La única diferencia entre ambos topónimos es la doble “s”, que es simplemente un resquicio de las grafías que coexistían en el castellano medieval, y el antroponímico de “Santa María de” precediendo al topónimo principal, aunque normalmente se la conoce también como Trassierra. Su etimología proviene de que ambas poblaciones están enclavadas en sendas sierras; Trasierra sobre la Sierra de San Bernardo y muy cerca de las primeras estribaciones de Sierra Morena, ya en Extremadura, y Trassierra sobre la misma Sierra Morena. Como curiosidad, cabe destacar que mientras Trasierra es un municipio con entidad propia, Trassierra es una aldea dependiente de Córdoba, a pesar de que ninguna de las dos traspasen los 800 habitantes e incluso la aldea tenga unos pocos más que el municipio. Otra curiosidad es que en Santa María de Trassierra (Valle del Guadiato), nació Beatriz Enríquez de Arana, amante de Cristóbal Colón y madre de su hijo bastardo Hernando Colón.

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Santa María de Trassierra (Valle del Guadiato)

Siguiendo con aldeas, La Coronada es una aldea que pertenece a Fuente Obejuna (Valle del Guadiato) pero también hay un municipio de La Serena con el mismo nombre. Otra aldea de Fuente Obejuna, La Cardenchosa, también comparte idéntico nombre con una pedanía de Azuaga (Campiña Sur), encontrándose estas dos tan sólo a 30 minutos en coche. Además, Belmez (Valle del Guadiato) posee una aldea llamada El Entredicho, que comparte topónimo con un embalse y con uno de los complejos minero-metalúrgicos más importantes del Valle de Alcudia en el municipio de Almadenejos, y famoso por su gran producción de mercurio durante décadas. Junto a ese complejo, se encuentra la Fuente de Peñarroya, una histórica fuente del siglo XVIII, que es ahora utilizada como espacio de recreo para la población y cuyo nombre es idéntico al del municipio de Peñarroya en el Valle del Guadiato. Por otra parte, entre Belmez, Peñarroya-Pueblonuevo y Fuente Obejuna (Valle del Guadiato), a la altura de la pedanía de El Porvenir de la Industria, se encuentra el Cerro Masatrigo, donde se ubicó la importante ciudad romana de Mellaria; por su parte, la conocida como “montaña mágica”, ubicada en medio de las aguas del Embalse de La Serena y próxima a Esparragosa de Lares (La Siberia), también recibe el nombre de Cerro Masatrigo.

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Cerro Masatrigo, popularmente conocido como “la montaña mágica” (Embalse de La Serena, Esparragosa de Lares)

En cuanto a rasgos comunes en nombres de pueblos y aldeas de Balutia, tenemos la palabra “torre”, con alusiones a castillos, alcázares, fortalezas o iglesias, que podemos encontrarla explícitamente en nombres como Dos Torres o Torrecampo (Los Pedroches), Granja de Torrehermosa, Valencia de las Torres o Villagarcía de la Torre (Campiña Sur) o en alusiones como en el municipio de Belalcázar (Valle del Guadiato), Campanario, Capilla o Zarza Capilla (La Serena), Castilblanco (La Siberia); la palabra “fuente” como en Fuente la Lancha (Los Pedroches), Fuente Obejuna (Valle del Guadiato), Fuencaliente (Valle de Alcudia), Fuenlabrada de los Montes (La Siberia) o Fuente del Arco (Campiña Sur); alusiones  a “granja” como en el caso de La Granjuela (Valle del Guadiato) o Granja de Torrehermosa (Campiña Sur); menciones al “ganado” como en Fuente Obejuna (Valle del Guadiato), aunque en este caso no se sabe seguro si su origen está en oveja o en abeja, Obejo (Valle del Guadiato), Cabeza del Buey (La Serena); evocaciones al “campo” y a sus labores como en la Cañada del Gamo (Valle del Guadiato), Añora [ de noria] o Torrecampo (Los Pedroches), Cabezarados o Almodóvar del Campo (Valle de Alcudia), Campillo de Llerena (Campiña Sur); alusiones a la “orografía” como en El Guijo, El Viso, Fuente La Lancha o Pedroche (Los Pedroches), Cuenca, El Hoyo, La Raña [El Porvenir], Peñarroya, Trassierra o Valsequillo (Valle del Guadiato), Cabezarrubias del Puerto, Guadalmez, Puertollano, Solana del Pino o Valdemanco del Esteras (Valle de Alcudia), Monterrubio de la Serena, Peñalsordo o Valle de la Serena (La Serena), Fuenlabrada de los Montes, Helechosa de los Montes, Risco, Valdecaballeros o Villarta de los Montes (La Siberia), Guadalcanal [desde 1833 Sierra Norte de Sevilla], Trasierra, Valverde de Llerena (Campiña Sur); menciones al color de cabello “rubio” como en Cabezarrubias del Puerto (Valle de Alcudia), Monterrubio de la Serena (La Serena), Talarrubias (La Siberia), Los Rubios (Valle del Guadiato), Los Rubios (Campiña Sur); alusiones a otras especies “vegetales” abundantes en la zona como puede comprobarse en Doña Rama, El Alcornocal, Hinojosa del Duque (Los Pedroches), Alamillo, Hinojosas de Calatrava o Solana del Pino (Valle de Alcudia), Esparragosa de la Serena, Higuera de la Serena, La Haba o Zarza Capilla (La Serena), Esparragosa de Lares o Helechosa de los Montes (La Siberia), Higuera de Llerena, Peraleda del Zaucejo, Retamal de Llerena (Campiña Sur); “advocaciones marianas” como Santa Eufemia (Los Pedroches), San Lorenzo de Calatrava (Valle de Alcudia), Sancti-Spíritus (La Siberia) o numerosos pueblos que con sus denominaciones indican su “relativa reciente creación” o la “concesión del título de villa”, como Villaralto, Villanueva de Córdoba o Villanueva del Duque (Los Pedroches), Pueblonuevo del Terrible, Villaharta, Villanueva del Rey o Villaviciosa de Córdoba (Valle del Guadiato), Villamayor de Calatrava (Valle de Alcudia), Villanueva de la Serena (La Serena), Navalvillar de Pela, Puebla de Alcocer o Villarta de los Montes (La Siberia), Puebla del Maestre o Villagarcía de la Torre (Campiña Sur).

Hasta aquí mi arduo trabajo de investigación, documentación y elaboración de este nuevo artículo para demostrar que las palabras no están vacías y, a veces, pueden llevarnos al origen de nuestras raíces. Espero que os haya gustado a todos los que os sintáis betures y balutíes, ya que lo he hecho con todo el amor, dedicación, motivación y tiempo del mundo, como siempre.