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Balutíes por el mundo (II): la República de Salé

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Balutíes por el mundo (II): la República de Salé

Para celebrar estas fiestas y poco antes de finalizar el año, volvemos con una nueva entrada dedicada a la historia de los antiguos habitantes del territorio que bautizamos como Balutia, y en definitiva, dedicada a nuestra historia, a la historia de nuestros antepasados, historia olvidada o ignorada en la mayor parte de los casos.

Para poneros en situación, nos remontaremos al año 1610, en el que el rey de España, Felipe III, ordena la expulsión de todos los moriscos de la Corona de Castilla por Real Decreto; éste no era un hecho aislado, ya que también iba acompañado de la expulsión de todos los moriscos en la Corona de Aragón. En esa época, se llegaron a desterrar de su país a 300.000 personas aproximadamente, gentes que llevaban viviendo en España generación tras generación al menos durante 9 siglos y eran tan españoles como los castellanos, aragoneses y navarros o como los sefardíes, que también serían expulsados anteriormente en 1492 por los Reyes Católicos. Por otra parte, la expulsión de los moriscos venía precedida por numerosos intentos de conversiones forzosas o exilios y de aculturación propiciada por la Monarquía Hispánica, con sus consiguientes rebeliones, guerras y deportaciones hasta que finalmente llegaron los decretos de expulsión de España.

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Embarco de moriscos en Valencia tras su expulsión

La mayoría de esos moriscos expulsados, se exiliaron en la Berbería y en el Imperio Otomano aunque algunos lograron arribar a América durante la colonización, según las crónicas de la época, aunque lo tenían terminantemente prohibido también. Así fue como Argel, Orán, Tetuán, Fez, Tánger, Tlemecén, Xauen, Túnez, Salónica, Estambul, El Cairo o el Líbano, entre otros, fueron creciendo en población e integrando a la vez la cultura morisca en sus cimientos.

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Desembarco de moriscos en Orán (Argelia)

Pues bien, de esos 300.000 moriscos expulsados de toda España, nos centraremos en los 3.000 que fueron expulsados de Hornachos, localidad extremeña situada actualmente en la comarca de Tierra de Barros. Aunque Hornachos no formó parte de la cora de Fahs al-Ballut durante la época islámica, ya que pertenecía a la cora de Mérida, sí que formó parte de la Beturia Túrdula bajo el nombre de Fornacis; por ese motivo, tratamos el tema.

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Ubicación de Hornachos en la comarca de Tierra de Barros, en la Baja Extremadura

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Fornacis, Hornachos en la Beturia Túrdula

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Panorámica de Hornachos frente a su Sierra Grande

Los hornacheros, que habían embarcado en el puerto de Sevilla, se instalaron primeramente en la ciudad mediterránea de Tetuán, lo que fue aprovechado por Muley Zaidán para reclutarlos para la lucha por el poder contra su hermano Muley Xeque, ambos hijos del sultán Ahmad al-Mansur de Marruecos, que había fallecido en 1602. Aunque Muley Zaidán fue el vencedor, ninguneó a los moriscos que le habían ayudado a ganar la batalla haciendo que éstos maldijeran la Berbería y desertaran para finalmente establecerse en la desembocadura del río Bu Regreg, en la costa atlántica. Al llegar a esta desembocadura, se asentaron en el margen izquierdo del río, en la ciudad apodada como Salé la Nueva (actual Rabat, capital de Marruecos), ya que en la orilla de enfrente se situaba la ciudad de Salé, que aunque poblada también por moriscos, se trataba de andalusíes exiliados mucho tiempo atrás, por lo que rechazaron a los hornacheros recién llegados, que se distinguían de sus congéneres por los siglos de más de aculturación cristiana en la Península Ibérica que quedaba patente en aspectos como la vestimenta, la lengua castellana, nombres y apellidos o su islamización puesta en tela de juicio, llegando incluso a ser apodados como “los cristianos de Castilla”.

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Ubicación de las ciudades de Salé y Salé la Nueva (Rabat) en la costa atlántica de Marruecos

Las ciudades de Rabat y Salé eran utilizadas por el sultán marroquí como base de los corsarios o piratas para que atacaran la flota europea y cometieran incursiones en los países cristianos desde el tiempo de las Cruzadas y, sobre todo, a partir de la toma de Constantinopla (1453) por los turcos otomanos. Entre estos corsarios, se encontraban principalmente berberiscos y turcos otomanos pero también europeos renegados, sobre todo holandeses, ingleses y franceses. Sin embargo, los moriscos hornacheros fueron los que ejercieron mayor influencia y poder en estas ciudades costeras y en 1626, aprovechando la debilidad del sultanato marroquí y con el beneplácito del caid (gobernador), Sidi al-Ayachi (de etnia morabita), declararon la independencia de la República de Salé. Esta república corsaria atrajo a numerosos refugiados moriscos de la Península Ibérica, andalusíes de otras partes de Marruecos y de la Berbería, más renegados europeos, sefardíes pero también comerciantes cristianos. Se hicieron famosas sus incursiones en Ceuta y en las costas del Reino de Sevilla y del Reino de Granada, que pertenecían a la Corona de Castilla y, por ende, a la Monarquía Hispánica. Llegarían incluso a sitios tan lejanos como Islandia.

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Diferentes banderas de la República de Salé

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Mapa de la República de Salé (1627-1668)

La república estaba en todo su apogeo económico cuando se desataron las luchas internas por el poder entre los moriscos hornacheros y los antiguos andalusíes que llevaban allí mucho más tiempo. Finalmente, se resolvió todo con un acuerdo en el que se dividirían equitativamente los 16 puestos del gobierno, el beneficio de las mercancías y esclavos y los derechos de aduanas. Mientras todo esto se aclaraba, los hornacheros por su parte le propusieron un tratado de entrega de la República de Salé a la Monarquía Hispánica de Felipe IV en 1631 a cambio de algunas condiciones, entre las que se encontraban poder volver a su tierra de origen, Hornachos, algo que jamás conseguirían, ya que el acuerdo se interrumpió por nuevas luchas internas acaecidas en 1636, en las que intervendría el Reino de Inglaterra apoyando a los indígenas morabitos y en contra de los moriscos hornacheros. A partir de 1640, la república cayó en manos de los berberiscos del Valle del Muluya hasta que en 1668, fue reintegrada en el Sultanato de Marruecos, bajo la recién llegada dinastía alauí, procedente del Reino de Hedjaz (en la actual Arabia Saudí), que actualmente sigue gobernando el país. Sin embargo, mantendría su actividad corsaria hasta 1829.

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Puerta de la Casba (alcazaba o fortaleza) de los Udayas, centro de poder de los hornacheros

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Ciudadela de la República de Salé

CON NOMBRE PROPIO

A la República de Salé también se la conoce como República de Rabat-Salé, República del Bu Regreg o República de las Dos Orillas.

Los cuatros moriscos hornacheros firmantes del tratado para entregar la República de Salé a la Monarquía Hispánica fueron Mahamet ben Abdelkader, gobernador de la Casba (alcazaba), el caid (gobernador) Bexer Brahin de Bargas y los escribanos Mumamet Blanco y Musa Santiago.

Entre los piratas moriscos más célebres encontramos a Alonso de Aguilar “El Joraique”, Mami Arráez o Manuel de Guadiana.

También se tiene constancia de moriscos llegados a América durante la colonización como Alvaro González de Hornachos o María Ruiz de Albolote además de esclavos moriscos granadinos llevados por sus dueños.

Muchos de los habitantes de la Berbería (Marruecos, Argelia y Túnez) todavía conservan antropónimos que dejan patente su origen morisco: Carrasco, Palomino, Blanco, Pérez, Rodríguez, Medina, Toledano, Almodóvar, Piro (Pero o Pedro), Balafrej (Palafox), Bargash (Vargas), Mulina (Molina), Baes (Páez o Báez), Sordo, Moreno, Chiquito, Conde, Luis, Méndez, Morisco, Palau, etc.

 

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Balutíes por el mundo (I): Fez, Alejandría y el Emirato de Creta

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En esta ocasión, y después de haberme documentado minuciosamente, os vuelvo a traer un capítulo enormemente desconocido de la historia de Balutia y, por qué no decirlo, también de la historia de España.

Seguro que muy pocos sabrán que los balutíes llegaron a conquistar la isla de Creta, arrebatándosela al poderoso Imperio Bizantino y habiendo hecho escala anteriormente en las importantísimas ciudades de Fez, en el Magreb, y de Alejandría, en Egipto. Pues bien, vamos a ir desgranando poco a poco los pasos que fueron dando estos conquistadores exiliados de al-Andalus hasta llegar a las costas cretenses y hacerse con el poder político y militar de la isla griega.

Sack_of_Thessalonica_by_Arabs,_904Corría el año 818, en el que se desarrollaba la Segunda Revuelta de Saqunda, arrabal situado en el lado opuesto a la Mezquita de Córdoba, tras pasar el puente sobre el río Guadalquivir. Anteriormente, en el año 805, había tenido lugar la Primera Revuelta de Saqunda, precedida de otras revueltas similares en Toledo o Mérida. Se barajan varias causas posibles como detonante de estas revueltas, tales como una gran sequía y la consiguiente necesidad de la población; la tiranía del por aquel entonces emir omeya al-Hakam I, tercer emir independiente de Córdoba, que según el cronista Ibn Hazm habría sido el más sanguinario y déspota de todos los emires de la dinastía Omeya, procedente de Siria, o la presión fiscal ejercida sobre los muladíes (hispanorromanos e hispanovisigodos que se convertían al islam para disfrutar de los mismos derechos que los musulmanes) que poblaban el arrabal de Saqunda. Lo que sí está claro es que la población de al- Andalus todavía no estaba totalmente islamizada y se caracterizaba por su heterogeneidad, lo que unido al abuso del poder del emir y a la discriminación hacia la población hispanorromana o hispanovisigoda, posiblemente se convertirían en las causas de las revueltas.

La ciudad de Córdoba, que se había convertido en la capital del emirato independiente de al-Andalus, crecía a ritmo vertiginoso y eso atraía a las gentes que poblaban las zonas rurales y las poblaciones más pequeñas, en busca de riqueza y de una vida más próspera. En este contexto, muchos inmigrantes de Fahs al-Ballut, y de otras zonas de al-Andalus, llegaron a la capital del emirato y se instalaron en el arrabal de Saqunda, que se acabaría caracterizando por su población de mayoría cristiana y su rebeldía hacia el poder musulmán.

Fahs al-Ballut 4Pues bien, la Segunda Revuelta de Saqunda acabaría con el arrabal arrasado por la guardia real, con la crucifixión de 300 notables según la crónica de la época y con la expulsión de hasta 20.000 saqundinos de al-Andalus que, desterrados, marcharon hacia el puerto de Pechina o Cartagena y se embarcarían en un largo viaje que culminaría finalmente con la conquista de Creta pero vayamos paso a paso.

Algunos de los saqundinos exiliados, acudieron a la llamada de Idris II, cuyo padre había huido de una matanza en Bagdad, al igual que Abderramán I en Damasco, y se instalaron en el Magreb, concretamente en la ciudad de Fez, donde crearon el arrabal de Madinat al-Andalusiyyin (Fez el-Bali), que se convertiría en uno de los barrios más populosos y ricos de la ciudad y que aún en la actualidad es conocido como El Andalous, “El Barrio de los Andalusíes”, y conserva la mezquita original.

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Pero la mayoría de muladíes exiliados, liderados por Abu Hafs Umar al-Balluti (o Umar Ben Shuayb al-Bitrawshi), oriundo de Bitrawsh, capital de Fahs al-Ballut y actual Pedroche, siguieron la ruta hasta desembarcar en la ciudad egipcia de Alejandría y, aprovechando una época política convulsa, se hicieron en poco tiempo con el poder político y militar. Según el historiador egipcio al-Nuwairi, el califa abasí Al-Mamun ibn al-Rashid presionó a Abd Allah ibn Tahir al-Khurasani, gobernador de Egipto, para que volviera a conquistar la ciudad. Finalmente lo consiguió y expulsó nuevamente a este grupo, prohibiéndoles previamente que se volvieran a instalar en otro puerto bajo control del Califato Abasí.

Turismo-Egipto1Los saqundinos arribaron finalmente en Creta, despojando al Imperio Bizantino de este territorio. Allí destruyeron Gortina, la capital romana y bizantina de la isla y fundaron Rabdh al-Khandaq (traducido como “La Fortaleza del Foso” o “El Arrabal del Foso” evocando así el arrabal de Saqunda, del que habían sido expulsados), actual Heraklion, que sigue siendo capital de Creta. Allí se dedicaron a la piratería y a la trata de esclavos pero también a la agricultura introduciendo alimentos como la caña de azúcar, el algodón o la morera e intensificando la producción de aceite, del que eran conocedores por proceder de otra tierra en la que abundaba el olivo. El Balluti fundó un emirato independiente tanto de al-Andalus como del Califato Abasí, que fue temido por el Imperio Bizantino, ya que se dedicaron a saquear numerosos puertos e islas del Egeo. Incluso el emperador bizantino Teófilo tuvo que pedirle explicaciones al emir omeya Abderramán II porque creía que la conquista de Creta por los saqundinos era una forma subrepticia de conquistar territorios ajenos en nombre de al-Andalus. No sería hasta el año 961 cuando el general Nicéforo Focas consiguió recuperar el dominio bizantino sobre Creta, derrotando a Abd el Aziz ben Shuayb, último emir cretense de la dinastía de al-Balluti, que, según algunas crónicas, fue apresado y deportado con su familia a Constantinopla, la capital del Imperio Bizantino, mientras que los demás andalusíes según algunas fuentes, fueron vendidos como esclavos y según otras, siguieron viviendo en Creta pero a partir de ese momento, bajo poder bizantino.

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Fuentes:

La gran aventura del Reino de Asturias: Así comenzó la Reconquista – José Javier Esparza

17 Pueblos – Actualidad e información de Los Pedroches: http://www.17pueblos.es/

Historify: http://www.historify.net/

Museo Imaginado de Córdoba: http://museoimaginadodecordoba.es/

Blog Historia desde la Jara: http://sibulquez.blogspot.com.es/

Blog Supersticiones: http://manuelharazem.blogspot.com.es/

Blog Instituto Almenara: http://institutoalmenara.blogspot.com.es/

¿Todavía crees que somos cordobeses y andaluces?

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En esta ocasión, dedicaremos nuestro blog a desmontar el falso mito de la “uniformidad andaluza”, difundido por la Junta de Andalucía y su aparato mediático Canal Sur, mediante seis factores principales como son los geográficos, naturales, socioeconómicos, históricos, culturales y lingüísticos, referidos a Balutia.

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Comenzando por los factores geográficos, nos encontramos en la Submeseta Sur que forma parte de la Meseta, a diferencia de la mayor parte de Andalucía que queda conformada por la Depresión Bética o Valle del Guadalquivir (Baja Andalucía) o por los Sistemas Béticos o Cordilleras Béticas (Alta Andalucía). También formamos parte de la Cuenca Media del Guadiana, cuenca puramente extremeña y castellano-manchega; solamente el río Guadiato es afluente aún de la Cuenca del Guadalquivir. Mientras que Sierra Morena por el sur hace de frontera natural y cultural frente al resto de Andalucía, los Montes de Toledo por el norte nos marcan el límite. No somos la mal llamada Sierra Cordobesa, sino el Valle del Guadiato y Los Pedroches, valle el primero y penillanura el segundo, pero en ningún caso sierra y tenemos nombre propio. Figura-1Siguiendo por los factores naturales, nuestro paisaje más típico es la dehesa, como en Extremadura; es por ello que, como ya explicamos anteriormente, pertenecemos a la provincia biogeográfica llamada Luso-Extremadurense, pues compartimos la misma flora y fauna. En cuanto al clima, poseemos un clima mediterráneo continentalizado, en su piso bioclimático mesomediterráneo, que también nos aleja nuevamente de la mayor parte de Andalucía y nos acerca a la Meseta. Entre los recursos, cabe destacar los recursos mineros, famosos desde los tiempos de la Beturia, que nos distinguían del carácter agrícola de la Turdetania (Valle del Guadalquivir).

cma_FotoDehesa-600x398En cuanto a los factores socioeconómicos, nos basamos tradicionalmente en cuatro pilares: la agricultura, la agroforestería o agrosilvicultura, la ganadería trashumante y la minería. La trashumancia es muy común en otras zonas del interior o del norte peninsular. El único sustento de muchos de los pueblos era la minería que al desaparecer, por su baja rentabilidad en este sistema capitalista y al no dotar de alternativas a la población, produjo una alta tasa de desempleo con la consiguiente emigración, despoblación, envejecimiento demográfico y ruralización, de las más altas de toda la comunidad autónoma andaluza. Otros pueblos, han apostado por la industria agroalimentaria (COVAP) o por el turismo rural.

Denominaciones-origen-ibericoLos factores históricos también demuestran la evolución diferente que se produjo en esta zona. Esta zona llamada Beturia estaba poblada por túrdulos y célticos mientras que la Turdetania estaba poblada por turdetanos. Más tarde, fue denominada Soliente por los romanos por la importancia de la ciudad de Solia, que tenía entidad suficiente frente a Corduba. Durante la época musulmana, pertenecimos a la cora (provincia) de Fahs al-Ballut (en el mapa Al-Belalta), de mayoría bereber y no árabe como en la de Qurtuba o Kambania. También fuimos unas de las pocas zonas en las que los visigodos mantuvieron su feudo tras la conquista musulmana de la península, concretamente el Reino de Ardabasto. Tras la conquista cristiana, fuimos gobernados por las diferentes órdenes militares de la época y nuestra mezcolanza surgió a raíz de ser una zona de encrucijada entre los caminos de Córdoba, Mérida y Toledo y de los continuos cambios fronterizos entre los reinos de León, Toledo, Córdoba y Jaén.

Fahs al-Ballut 2Los históricos están muy relacionados con los culturales que nos acercan más a Extremadura y Castilla la Nueva, ya que los repobladores de nuestra zona durante la Edad Media eran eminentemente extremeños, manchegos y toledanos pero no serían de procedencia muy distinta los inmigrantes llegados durante la Edad Moderna debido al auge minero. Eso, sumado a que estamos limitando con esas regiones y que históricamente hemos tenido mejores vías de comunicación (carreteras, líneas de ferrocarril) con ellas que con el resto de Andalucía, han influido en que nuestro folklore (tradiciones, fiestas, gastronomía, música popular) y nuestro arte (arquitectura popular, artesanía) sea más parecido al extremeño o al castellano que al andaluz. Por ejemplo, nuestra música popular son las jotas, y no las sevillanas ni el vito cordobés, y las tarantas y mineras en las zonas mineras. Por otra parte, también dejaron su impronta la colonia de franceses o alemanes que dirigían las minas.

Jota BelmezPor último, pero no menos importante, los factores lingüísticos (rasgos dialectales) son quizás los que más evidencien nuestros lazos con Extremadura y Castilla. Se trata de una zona distinguidora (entre “s” y “c” o “z”), en la que no existe el seseo ni el ceceo, ambos gozando de plena vitalidad en la mayor parte de Andalucía. También nos caracterizamos por el uso de la “s” apical, la llamada “s” castellana, que nos aleja de las eses andaluzas, ya sea la sevillana o la cordobesa. Utilizamos el pronombre “vosotros” en lugar de “ustedes” que es lo normal en Andalucía Occidental. Alternamos indistintamente tres sufijos para formar los diminutivos: el -ino extremeño, el -ito castellano y el -illo bajoandaluz. Pero lo que más llama la atención a la gente que no es de allí, es sin duda la entonación “cantarina” y a veces algo “desganada” que compartimos nuevamente con los extremeños. Nuestro léxico no se queda atrás y palabras como “pitera”, “changar”, “doblao”, “engrillotar” o la recurrente interjección “ave” o “chacho/acho”, demuestran al visitante que ya hemos dejado atrás Córdoba y Andalucía.

C.A. ANDALUCÍAEspero que les haya gustado este viaje por Balutia. Es sólo una síntesis de lo mucho que les queda por descubrir poco a poco en este blog, que irán saboreando si me acompañan fielmente. Gracias por seguir ahí.