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Beturia: «habrá frontera administrativa pero no cultural»

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Beturia: «habrá frontera administrativa pero no cultural»

Que Beturia es una región geográfica, histórica y cultural es indiscutible.

Geográfica, porque se enmarca entre dos fronteras naturales muy bien definidas: Sierra Morena por el sur y el río Guadiana por el norte.

Histórica, porque ya la mencionaban desde la Antigüedad los célebres Polibio, Estrabón o Plinio el Viejo.

Y cultural, porque debido a su unidad geográfica y a su situación de encrucijada a lo largo de la historia, se ha originado una particular idiosincrasia como resultado de la rica y curiosa mezcolanza de todos los pueblos que han pasado por ella en las diferentes épocas.

Pero, ¿cuál ha sido la situación administrativa de Beturia a lo largo de la historia y cómo ha influido en la región?

SIGLO II a.C. (ÉPOCA PRERROMANA)

Existencia de la región de Beturia, que, al igual que Cantabria, Asturias, Galicia o Vasconia, ya describían Polibio, Estrabón o Plinio el Viejo en sendas obras sobre geografía, historia y antropología del mundo antiguo.

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AÑO 27 a.C.-711 (ÉPOCAS ROMANA Y VISIGODA)

Inclusión de la región de Beturia en la Provincia de Bética junto a la región vecina de Turdetania. La Provincia de Bética se dividía en 4 conventus, quedando la Beturia Céltica dentro del Conventus Hispalensis y la Beturia Túrdula dentro del Conventus Cordubensis.

CONVENTUS BÉTICA

Año 711-743 (ÉPOCA DE TRANSICIÓN VISIGODA-ISLÁMICA)

Beturia quedó dividida entre el Reino de Ardabasto (en la Beturia Túrdula) y el Reino de Olmundo (en la Beturia Céltica), reinos visigodos que conservaron cierta autonomía dentro de al-Ándalus mediante pactos con los musulmanes.

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AÑO 743-SIGLO XII (ÉPOCA ISLÁMICA)

Beturia quedó dividida entre la Cora de Fahs al-Ballut (Los Pedroches, Valle del Guadiato, La Serena, Valle de Alcudia), la Cora de Firrish (Sierra de Constantina y Comarca de Llerena) y partes de la Cora de al-Xaraf, también llamada Isbiliya, (Sierra de Aracena y comarcas aledañas en la actual provincia de Badajoz) y la Cora de Labla (Andévalo).

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* Estas coras se vieron alteradas durante algunos periodos de al-Ándalus como los Reinos de Taifas o el Imperio Almohade. De hecho, los nuevos reinos cristianos que surgieron, como el de Sevilla, Córdoba o Jaén, se basaron en los reinos almohades que existían en el momento de la conquista cristiana.

SIGLO XII (ÉPOCA CRISTIANA)

Hasta el siglo XIX, Beturia quedaría dividida en diversas entidades, como el resto de la Península Ibérica: el Señorío o Partido de Santa Eufemia, el Señorío o Partido de las Siete Villas de Los Pedroches, la Tierra de Belalcázar (Condado de Belalcázar + Vizcondado de La Puebla de Alcocer), el Estado de Capilla, el Condado de Siruela, la Provincia de León de la Orden de Santiago (Priorato de San Marcos de León, Vicaría de Tentudía) o Partido de Llerena, el Partido o Real Dehesa de La Serena (Priorato de Magacela + Priorato de Zalamea + Comunidad de Benquerencia + Comunidad de Lares),  la Encomienda de Calatrava, el Bailío de Setefilla, el Señorío de Chillón…

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SIGLO XIX (CREACIÓN DE LAS PROVINCIAS)

Belalcázar, Fuente la Lancha, Hinojosa del Duque y Villanueva del Duque pasaron de la antigua provincia de Extremadura a la actual provincia de Córdoba.

Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo pasaron del Reino de Jaén a la actual provincia de Córdoba.

Chillón y Guadalmez pasaron del Reino de Córdoba a la actual provincia de Ciudad Real.

Peñaflor pasó del Reino de Córdoba a la actual provincia de Sevilla.

Guadalcanal pasó de la antigua provincia de Extremadura a la actual provincia de Sevilla, mientras que su antigua aldea Malcocinado permanece en la actual provincia de Badajoz.

Bodonal de la Sierra, Fregenal de la Sierra e Higuera la Real pasaron del Reino de Sevilla a la actual provincia de Badajoz.

Arroyomolinos de León y Cañaveral de León pasaron de la antigua provincia de Extremadura a la actual provincia de Huelva.

El Real de la Jara y El Ronquillo eran aldeas de Santa Olalla del Cala, que pasaron a la actual provincia de Sevilla mientras que Santa Olalla pasó a la actual provincia de Huelva. Antes, los tres formaban parte del Reino de Sevilla.

Las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, como por ejemplo La Carolina, Aldeaquemada, Arquillos, Carboneros, Guarromán, Montizón, Santa Elena, Miranda del Rey, Navas de Tolosa y El Rumblar pasaron a la actual provincia de Jaén, mientras que Almuradiel pasó a la actual provincia de Ciudad Real y San Calixto a la actual provincia de Córdoba.

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Olivenza y Táliga pasaron de la República de Portugal al Reino de España.

La Contienda de Moura era un territorio semiautónomo que fue dividido entre los términos municipales de Moura, Aroche y Encinasola. Moura pasó a Portugal mientras que Aroche y Encinasola pasaron a depender de España.

Azuaga y Reina pasaron del Arzobispado de Sevilla a la actual provincia de Badajoz.

El Arciprestazgo de Castuera (Castuera, Almorchón, Benquerencia de la Serena, Cabeza del Buey, Helechal, Malpartida, La Nava, Peraleda del Zaucejo y Puerto Urraco) pasa del Obispado de Córdoba a la actual provincia de Badajoz.

A día de hoy, los municipios de Bohonal de los Montes, Castilblanco, Fuenlabrada de los Montes, Helechosa de los Montes, Herrera del Duque, Peloche, Valdecaballeros y Villarta de los Montes, dentro del Arciprestazgo de Herrera del Duque, y los municipios de Baterno, Capilla, Casas de Don Pedro, Garbayuela, Garlitos, Peñalsordo, Puebla de Alcocer, Risco, Siruela, Talarrubias, Tamurejo y Zarza Capilla, dentro del Arciprestazgo de Puebla de Alcocer, siguen perteneciendo al Arzobispado de Toledo dentro de la Vicaría de Talavera, a pesar de pertenecer a la actual provincia de Badajoz.

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SIGLO XX (CREACIÓN DE LAS AUTONOMÍAS)

La región geográfica, histórica y cultural de Beturia quedará dividida administrativamente hasta la actualidad en 3 comunidades autónomas (Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha) y 6 provincias (si también tomamos en cuenta Sierra Morena Oriental, en la actual provincia de Jaén, que históricamente formó parte de la vecina Oretania), sin contar las 4 localidades que actualmente pertenecen a nuestro país hermano, a Portugal (Moura, Mourão, Barrancos y Serpa).

CONCLUSIÓN

A pesar de que actualmente Beturia se encuentre dividida administrativamente entre varias entidades, el hecho de constituir una región natural bien definida y el haber sido romanizada, primero, y cristianizada, más tarde, al mismo tiempo, sumado a los más de 7 siglos que se mantuvo dentro de la misma división administrativa durante las épocas romana y visigoda, le confirieron una indiscutible unidad cultural.

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Además, nuestra región también contó con la particularidad de gozar de cierta autonomía visigoda ya en época islámica gracias a la firma de algunos pactos desde la época de Tariq, algo parecido a lo que había pasado en la época romana con Viriato, que fundó un Estado en Beturia. Cuando el rey visigodo Olmundo falleció, su hermano Ardabasto también intentó unir toda la Beturia bajo su mismo poder.

En el momento en el que se crearon las coras como demarcaciones en la época andalusí, la mayor parte de Sierra Morena quedó también separada administrativamente del Valle del Guadalquivir; Firrish quedó separada de Sevilla y Fahs al-Ballut (Balutia) quedó separada de Córdoba.

La conquista cristiana fue el periodo histórico en el que Beturia quedaría más fragmentada en numerosos señoríos de distinta índole, con la particularidad de que la mayoría del territorio quedó en manos de las diversas órdenes militares, al igual que ocurriría en la vecina región de La Mancha, principalmente las de Calatrava, Alcántara y Santiago pero también las enigmáticas órdenes de Malta y del Temple.

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Con la creación de las provincias por Javier de Burgos, casi 70 pueblos se vieron afectados al cambiar de demarcación a lo largo de toda Beturia. Pero que un municipio hasta 1832 perteneciera a Extremadura o Castilla La Nueva y en 1833 a Andalucía, o al revés, no le hacía cambiar ni su cultura ni su relación con los pueblos aledaños a los que había estado unido histórica y geográficamente durante siglos.

Pero el Estado de las Autonomías sí que está borrando esas huellas, esas raíces, por culpa de la manipulación histórica y del fenómeno de la aculturación, al querer hacer coincidir sistemáticamente de forma artificial una provincia o comunidad autónoma con una misma cultura centralizada en su capital, cuando en realidad no dejan de ser entes meramente administrativos y no regiones etnográficas.


Fuentes: 

La Beturia: definición, límites, etnias y organización territorial

La Baeturia Céltica: geografía y territorio

Los Santos de Maimona durante el periodo islámico. Poblamiento y territorio (siglos VIII-XIII)

Intervención arqueológica realizada en Benquerencia de la Serena (Badajoz): un poblado en altura (hisn) de periodo Omeya en la ruta entre Córdoba y Mérida

Atlas de la Historia del Territorio de Andalucía

 

Nacionalidades Históricas versus Naciones Culturales

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Nacionalidades Históricas versus Naciones Culturales

La organización territorial de la Península Ibérica ha suscitado desde siempre un gran debate entre los intelectuales a lo largo de la historia. Esta controversia ha llegado hasta nuestros días adaptándose a las nuevas formas de comunicación como son las redes sociales, los blogs o los canales de YouTube. Puede deberse en gran medida a la diversidad de pueblos que han pasado por nuestro territorio y a las diferentes regionalizaciones que impusieron, que han quedado en el imaginario colectivo. Pero también a la distinta herencia cultural que dejaron en cada zona y al decrecimiento de algunos lugares en pos de otros que han centralizado todo con los años. Por ejemplo, Cartagena (de herencia más cartaginesa y romana) frente a Murcia (de herencia más islámica).

En los principales debates en torno a la reorganización territorial de España, y dejando de lado a los conservadores contrarios a cualquier reforma, casi siempre despuntan dos corrientes que suelen chocar: la historicista y la antropológica. La primera defiende las regiones históricas y la segunda está más a favor de las regiones culturales. No obstante, en algunas partes ambos factores coinciden. Por si no fuera poco con esta dicotomía, la cosa se complica más aun cuando se confunden términos clásicos como corona y reino o cuando quieren encajar las regiones, ya sean históricas o culturales, sobre las provincias actuales, cuyos límites son meramente administrativos.

Comenzando por el primer movimiento, el historicista, muchos quieren volver al mapa preautonómico de las regiones históricas, llamadas a veces nacionalidades históricas. Sin embargo, como ya estaba basado en las provincias, ya se habían modificado los límites originales de las regiones históricas también. Otros, en cambio, prefieren volver a los límites de los antiguos reinos anteriores a 1833, año en que se crearon las provincias, basadas en los principios racionalistas de la Época Moderna.

Nacionalidades Históricas (entidades históricas peninsulares e insulares que componían la Monarquía Hispánica)

Reino de Castilla, Reino de Aragón, Reino de León, Reino de Navarra (Principado de Viana), Reino de Granada, Reino de Toledo, Reino de Valencia, Reino de Galicia, Reino de Mallorca, Reino de Menorca, Reino de Sevilla, Reino de Córdoba, Reino de Murcia, Reino de Jaén, Reino de Algarve, Reino de Portugal, Reino de Algeciras, Reino de Gibraltar, Reino de las Islas Canarias, Principado de Asturias, Principado de Cataluña (Principado de Gerona, Ducado de Montblanc, Condado de Barcelona, Condado del Rosellón, Condado de la Cerdaña, Condado de Cervera y Señorío de Balaguer), Principado de Andorra*, Señorío de Vizcaya, Señorío de Molina, Valle de Arán*

*Principado de Andorra: nunca ha formado parte de la Monarquía Hispánica directamente aunque uno de sus dos copríncipes es el Obispo de Urgell desde 1278

*Valle de Arán: aunque no aparezca entre los títulos heredados por la Monarquía Hispánica, desde 1313 tiene instituciones propias diferentes a las de Cataluña

Pero además, el relato de la (re)conquista lo basa todo en el eje Norte-Sur anulando con ello la entidad de algunas regiones meridionales, como si carecieran de historia propia antes de la conquista cristiana durante el Medievo.

Tipo de asimilación de algunos reinos (la mayoría musulmanes)

  1. Nombre colonial: Extremadura Leonesa y Extremadura Castellana (Reino de Badajoz), Castilla La Nueva (Reino de Toledo)
  2. Desaparición: Reino de Zaragoza dentro del Reino de Aragón, Reino de Nájera dentro del Reino de Castilla
  3. Mantenimiento de la misma denominación: Reino de Valencia, Reino de Murcia, Reino de Granada (hasta 1833), Reino de León (hasta 1978)
  4. Nueva denominación genérica: Reino de Sevilla, Reino de Jaén, Reino de Córdoba, Reino de Granada, Reino de Algeciras-Ronda, Reino de Gibraltar y Reino de Niebla dentro de Andalucía

Por otro lado, el segundo movimiento, fundamentado en la antropología, defiende que las entidades deben ser regiones culturales o etnográficas, ya que los límites históricos son más resultado de las élites gobernantes y de las guerras que de sus pueblos. Por eso se produce normalmente una distorsión entre los límites históricos y los culturales. La biogeografía, sin embargo, sí influye notablemente en la cultura de un pueblo y, a veces, incluso hasta en algunos límites históricos aunque no en todos. Otros rasgos que definen las regiones etnográficas son sus costumbres, tradiciones, fiestas, trajes típicos, bailes e instrumentos tradicionales, arquitectura popular o variedad lingüística propia, ya sea considerada lengua o dialecto. Buen ejemplo de ello sería La Mancha y Levante o Sureste.

Síntesis extraída del «Manual de Folklore» de Luis de Hoyos Sainz y Nieves de Hoyos Sancho

Regiones antropológicas (regiones esenciales)

Regiones focales

Cantábrica (céltica, alpina o centroeuropea): con comarcas focales como Asturias de Santillana, Eo-Navia y Lugo, donde se dan la máxima exaltación de los rasgos

  • Extremeña (incluido el oeste de Toledo y Ciudad Real y el noroeste de Córdoba)

Levantina (mediterránea, ibérica, norteafricana, berberisca)

  • Aragonesa (sin Pirineos)

Vasca (Paleolítico Superior, mayor antigüedad)

Fuera de las regiones focales

Andalucía Occidental o Bética (Mediterráneo Oriental y Asia Menor): litoral de Huelva a Málaga

  • Cádiz (prefenicios)

Castilla la Vieja (hombres de Cromañón, germánicos, nórdicos, visigodos)

Contraste con las vecinas o complejidad de razas

Galicia

  • Galicia Litoral Atlántica y Orense (rompen la unidad con la Cantábrica)

Cataluña (propio valor geoclimático, multitud de estirpes raciales)

Andalucía Oriental, Penibética o Granadina (heterogeneidad antropológica, acogedora de todos los pueblos por la conquista cristiana)

La Mancha (raza neolítica)

Regiones de transición

Murcia (asimilados a los tipos valencianos o almeriense-granadinos)

La Rioja (raza del Ebro de época neolítica, disociada de Aragón, la Baja Navarra y Burgos y Soria)

Menos destacadas, admitidas por algunos autores, por su actividad económica o por su exaltación literaria o artística

La Montaña (no puede separarse de la región Cantábrica)

La Alcarria (no hay razón para desglosarla de la zona Serrana o Castellana)

El Bierzo

La Maragatería

Valle del Pas y Valle de Mena

Las Encartaciones

Ribagorza

Zonas (conjunción de raza y pueblo, unidad de lo antropológico con lo etnográfico)

Pirenaica (característica cultura protoibérica desde la Prehistoria, población vasca fue reduciéndose hasta la zona actual y la catalana es producto del mestizaje): desde el Ampurdán hasta Navarra y Guipúzcoa e incluso por algunos caracteres hasta Cantabria

Oeste (biogeografía, minería, ganadería): desde León hasta Extremadura y hasta el litoral de Huelva, entre el Guadiana y el Guadalquivir (que se correspondería con nuestra región de Beturia)

Serrana Central o Carpetana (prolongación de los elementos del Oeste, pastoreo): desde las Sierras de Gata, Francia y Gredos hasta Soria

Regiones seroantropológicas

Las que más se separan de la media española

Vasca y cántabro-asturiana (raciología atlanto-europea, predominio de 0, mínima representación de A y casi falta de B)

Bética (antípodas del norte pero también separada de casi todas las regiones)

Cifras y relaciones determinativas para valorizar carácter hemático

Aragón (raza del Ebro, corriente hemática desde desembocadura en Cataluña hasta nacimiento del río en Cantabria): gran diferencia entre la zona de los Pirineos o los Montes Universales con el Valle del Ebro

León (diferenciación por el porcentaje del grupo mixto AB, incluido Valladolid)

Más parecidas al promedio nacional debido a su historia

Extremadura

Castilla la Vieja

Andalucía Oriental o Granadina

Heterogeneidad racial

Galicia: continuidad con Norte de Portugal

Cataluña: no tanta continuidad con el Levante mediterráneo

Levante (corriente descendiente del grupo 0 como región vasco-cantábrica y aragonesa, no presenta analogía hemática con el litoral andaluz): Comunidad Valenciana y Murcia

La Mancha: más relacionada con Aragón que con Levante y más con Levante que con el Oeste, fácilmente distinguible de Extremadura

  • Madrid: aunque a veces se considera manchega, hemáticamente y anatómicamente es el resultado de la síntesis de las regiones del Norte y el Oeste y muy poco del Este y del Sur

IDEAL

Contrastes y dualidades: Regiones matrices

Convergencia o unidad de origen

Región Cantábrica

  • Extremadura

Región Valenciana

  • Aragón (sin Pirineos)

Divergencia de hombres y mujeres

Reino de Granada, Murcia y Albacete

  • Almería: homogeneidad racial

Contrastes

Zona Serrana Central o Carpetana

Indiferentes

Bética

Cataluña

Cuencas medias del Duero y del Tajo

Dualidad

La Mancha: tipos Quijote respiratoriocerebral y Sancho Panza musculardigestivo

Bética

  • Córdoba: tipo de formas, modos y gestos romanos y tipo cenceño y movible arabizado

Galicia costera

León montañoso

Sin dimorfismo masculino

Región Leonesa (sin montañas)

Castilla

Cantabria

Extremadura: como recoge la tradición literaria, el mendigo parece señor y el aldeano, hidalgo

Contrastes regionales

Cantabria con Castilla y con León

País Vasco y Navarra con Aragón

Valencia con La Mancha y con Murcia

Tarragona con sus aledaños

Almería con sus aledaños

Valladolid con sus aledaños, de forma más atenuada

Bética con Granadina

Color de ojos, cabello y piel

Aragón con Cataluña

La Mancha con Valencia

Tipos raciales análogos (incluidos grupos sanguíneos)

Extremeños de Extremadura y Portugal

Miñotos de Galicia y Portugal

Ribereños del Guadiana terminal y del Duero medio

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Pero con el paso del tiempo, la identificación en algunos casos se va perdiendo, bien porque hay algunos nombres históricos que coinciden para capital, provincia y región (Reino de Valencia, Reino de Murcia, Reino de León, Reino de Granada) o bien porque hay zonas culturales que han quedado partidas entre diferentes provincias o autonomías y ya no se reconocen entre sí y toman a la otra mitad como la otredad (Sierra del Segura). Además, también hay ciertas zonas híbridas o de transición (El Bierzo, Ribagorza, La Rioja, Los Pedroches…) difíciles a veces de adscribir a una o a otra región, ya que presentan influencias variadas y que incluso podrían conformar una nueva región propia como resultado de la síntesis de esta mezcolanza. Tampoco hay que olvidar que, antes de los reinos configurados hasta 1833, y en los que se basaron grosso modo las regiones y posteriores autonomías, también habían existido otras divisiones administrativas unidas por un sustrato que todavía permanece diluido en el tiempo y en el mapa.

Además, mención aparte deben tener los pueblos errantes que viven en España desde hace siglos y que algunos no se adscriben especialmente a ningún territorio en concreto, sino que tienden a la dispersión, dentro y hasta fuera de nuestras fronteras. Por eso yo propondría una nueva figura jurídica llamada “comunidad autónoma no territorial” para dotar de autogobierno a estas minorías, y que se sintieran representadas en igualdad de condiciones con el resto de comunidades autónomas (territoriales) a pesar de carecer de territorio propio. No incluimos en este caso a otros pueblos nómadas como pasiegos, maragatos, agotes o vaqueiros de alzada, entre otros muchos, ya que normalmente se asocian a territorios en concreto, aunque si no se sintieran representados o identificados dentro de sus territorios también podrían optar a esta especie de Consejo del Pueblo.

Posibles Comunidades Autónomas No Territoriales

Comunidad Autónoma No Territorial de Al-Ándalus (moriscos)

Comunidad Autónoma No Territorial de Sefarad (sefardíes)

Comunidad Autónoma No Territorial de Sersé (gitanos y mercheros)

Pero quizás algunos os preguntaréis por qué tanta gente sigue debatiendo sobre este tema en la actualidad. Y la respuesta la tienen el sentimiento, la identidad, la aculturación o el centralismo. Si antes había un centralismo madrileño en toda España, ahora hay 17 nuevos centralismos, es decir, ciudades que gobiernan a otras ciudades y comarcas desde su perspectiva, normalmente invirtiendo más allí en detrimento del resto e imponiendo su cultura a toda su comunidad autónoma, invisibilizando otras identidades culturales que se van perdiendo con el tiempo y creando un falso sentimiento de pertenencia a esa cultura ajena. La marginación socioeconómica y la pérdida de identidad son el caldo de cultivo para que muchos sigamos alertando sobre la importancia de mantener vivo el debate sobre la reordenación territorial de nuestro Estado. Para nosotros, lo ideal sería conjugar los aspectos históricos con los culturales.

Algunos sectores de la población critican el autogobierno de cada región histórica o cultural o de cada pueblo acusando de cantonalistas o taifas pero lo que está claro es que si estos debates continúan vigentes es porque España es muy diversa y compleja y porque todavía no se ha solucionado el encaje territorial después de siglos. De hecho, no sería de extrañar que el cantonalismo moderno o los medievales reinos de taifas fueran sólo una evolución en las formas de los numerosos pueblos prerromanos que habitaban la Península Ibérica desde la Antigüedad. Por eso desde aquí decimos sí a la igualdad en derechos y deberes de todos los españoles pero no a la uniformidad.

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Mapa de la Península Ibérica e Islas Baleares con todas sus lenguas y dialectos

 

Las 9 maravillas de Balutia: yacimientos arqueológicos

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Inauguramos este bloque temático titulado “Las maravillas de Balutia”, en este caso, con los yacimientos arqueológicos más importantes de nuestra zona, algunos magníficamente conservados pero desgraciadamente muy poco conocidos, una consecuencia más de la marginación que sufre nuestra tierra desde hace décadas. A continuación, os presentamos las 9 maravillas de la Antigüedad que posee nuestro rico patrimonio histórico.

CANCHO ROANO (Zalamea de la Serena, LA SERENA)

Se trata de un santuario o templo que data del siglo VI a.C., aunque fue ampliado y modificado en siglos posteriores. Se cree que perteneció a la civilización de Tartessos aunque hay fases de la excavación que pertenecen a épocas en las que supuestamente esta civilización ya habría desaparecido, por lo que para algunos, más que un yacimiento tartesio, es un yacimiento túrdulo, pueblo que heredó esa cultura en la Beturia. Aún así, está considerado como el yacimiento tartésico mejor conservado de toda la Península Ibérica. Cuenta con las figuras de Bien de Interés Cultural (B.I.C.) y de Patrimonio Nacional.

CANCHO ROANO

REGINA TURDULORUM (Casas de Reina, CAMPIÑA SUR o COMARCA DE LLERENA)

Se trata de los restos de una antigua ciudad romana de la que actualmente quedan el teatro y el foro. El teatro fue construido en el siglo I d.C., tenía capacidad para acoger hasta 1.000 personas, estuvo en funcionamiento hasta el siglo IV d.C. y se cree que fue uno de los más importantes de toda la Península Ibérica. Por su parte, el foro conserva los cimientos de algunas casas, edificios públicos, pórticos, restos de vías romanas y un templo porticado con una sala de culto al emperador. También ha quedado al descubierto la gran red de cloacas de la ciudad. Como su propio nombre indica, la ciudad estuvo poblada por los colonos romanos y por los indígenas túrdulos de la Beturia durante la etapa de la romanización de Hispania.

REGINA TURDULORUM

SISAPO (La Bienvenida, Almodóvar del Campo, VALLE DE ALCUDIA)

Se cree que esta ciudad fue fundada a finales del siglo VIII a.C. o principios del VII a.C. por los tartesios, cuyos herederos en la Beturia serían los túrdulos. Más tarde, entre los siglos I-II a.C. los romanos ocuparon la zona atraídos por la gran riqueza mineral cuya explotación fue muy importante en todo el mundo conocido hasta entonces. Los restos más importantes que podemos ver son la casa de las columnas rojas, el anfiteatro del Hoyo Santo y la muralla así como una necrópolis visigoda, ya que el Reino de Ardabasto tuvo lugar en Balutia. Hay una hipótesis que formula que existieron dos ciudades con el nombre de Sisapo: Sisapo Vetus, que sería La Bienvenida, y Sisapo Nova, que sería Almadén.

SISAPO

FORNACIS (Ribera del Fresno, TIERRA DE BARROS)

Fornacis, u Hornachuelos, fue uno de los oppida que surgieron en la Beturia tras la romanización. Los oppida no eran otra cosa que ciudades fortificadas por los romanos en las que convivían estos colonos con la población indígena túrdula o céltica. Data de los siglos I-II d.C. Se conservan algunas construcciones de la necrópolis, algunas calles con los cimientos de algunas viviendas, donde se pueden ver incluso la cocina, restos de la muralla y del foso defensivo y un enorme aljibe. Fue construida para dominar el Valle del Matachel (frontera natural de la Beturia Túrdula) y por su riqueza mineral. Aunque la comarca de Tierra de Barros en su conjunto no estuvo dentro de los límites de Beturia, Ribera del Fresno y Hornachos sí.

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HIJOVEJO (Quintana de la Serena, LA SERENA)

Este yacimiento alberga uno de los recintos fortificados más grandes y mejor conservados de toda la Península. Es una torre que data de los siglos I-II a.C., construida en plena romanización. Está formada por una planta irregular con dos habitaciones y un patio. Claramente tuvo unas funciones militares. En el exterior, podemos encontrar una construcción de gran tamaño en forma de rampa, de la que se desconoce todavía su función. Con el tiempo, a la estructura original de la torre, se le adosó una explotación agrícola romana.

HIJOVEJO

MAJADAIGLESIA/SOLIA (El Guijo, LOS PEDROCHES)

En este yacimiento destacan los restos pertenecientes a una infraestructura hidráulica de época romana con cisternas, conducciones subterráneas y pozos principalmente. También se han encontrado cerámicas celtíberas, prueba de la influencia celta a lo largo de toda la Beturia. Las líneas de investigación actuales identifican el yacimiento de Majadaiglesia con la antigua ciudad romana de Solia, que por extensión daba nombre a toda la zona (Soliense). En este lugar había una iglesia paleocristiana, por lo que se cree que fue un asentamiento visigodo importante por su carácter religioso (Reino de Ardabasto). Durante la época musulmana, fue menos relevante, al igual que pasó en Sisapo.

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LACIMURGA (Navalvillar de Pela y Puebla de Alcocer, LA SIBERIA)

Es una antigua ciudad romana que data de los siglos I-II a.C. aunque fue construida sobre un oppidum o castro prerromano, del que se rescataron joyas orientalizantes de los siglos V-VI a.C. Entre sus vestigios, podemos encontrar un monumental edificio público, ruinas de viviendas y edificios de almacenaje, un edificio de termas públicas, un gran depósito de agua y muros de mampostería que podrían indicar el sistema defensivo de los antiguos pobladores betures. Hay muchos autores que no se ponen de acuerdo y mientras unos creen que pertenecía a la Beturia, otros creen que formaba parte de Lusitania pero lo que sí está claro es que estaba situada en un lugar estratégico del Guadiana, ya que hacía de línea divisoria entre dos regiones y controlaba las comunicaciones entre ellas.

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MIROBRIGA TURDULORUM (Capilla, LA SERENA)

Es un asentamiento romano que data de los siglos I-II a.C., probablemente de la época del fin de las guerras contra lusitanos, celtiberos y cántabros, en la que los romanos comenzaron a construir ciudades y reorganizar el territorio para demostrar su poderío en la Península Ibérica. Posee una posición estratégica, ya que se encuentra en el paso natural que lleva hasta la zona minera de Sisapo Nova (Almadén) que conectaba Mérida con Zaragoza. Anteriormente, como su nombre indica, estuvo poblada por túrdulos. Se conservan parte de los muros de algunas viviendas además de descubrirse lápidas y pedestales con inscripciones y figuras mitológicas o realistas. La mayor parte del material encontrado se ha perdido, ya que fue empleado en la construcción del convento templario de la Encarnación, hoy sumergido bajo el embalse. Desgraciadamente, este yacimiento carece de protección y se encuentra en un gran estado de abandono.

MIROBRIGA TURDULORUM

KABBAL (Capilla, LA SERENA)

Se trata de la ciudad musulmana perteneciente a la cora de Fahs al-Ballut que quedaría deshabitada y sepultada tras la conquista cristiana de Fernando III. Es el yacimiento de toda la lista que más recientemente se ha descubierto y hasta el momento, se han desenterrado una calle y dos antiguas viviendas, una de ellas con escaleras, con sendos hogares donde cocinaban y se calentaban. Por otra parte, en el castillo de origen árabe se han encontrado suelos bajomedievales y un sótano. También se han encontrado restos cerámicos y utensilios domésticos. Todavía queda mucho por excavar y estudiar.

KABBAL

El Reino Visigodo de Ardabasto

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Hoy queremos hablaros de un acontecimiento histórico poco conocido que tuvo lugar durante la época musulmana de la Península Ibérica, que se dio como una especie de transición entre la España visigoda y la España islamizada.

Durante la primera etapa de la conquista del Reino Visigodo de Toledo por los musulmanes, estos le concedieron cierto grado de autonomía a cinco reductos visigodos de la península, a cambio de lealtad al nuevo poder. Estos pequeños territorios se convertirían en el último bastión visigodo tras haber sido los gobernantes de la Península Ibérica durante tres siglos aproximadamente. Serían los reinos de Todmir, Olmundo, Ardabasto, Ajuan y Aquila.

El Reino de Todmir sería el embrión del posterior Reino de Murcia, ocupando partes de las actuales provincias de Murcia, Albacete, Alicante y Almería. El Reino de Olmundo se situaría en la Sierra de Aracena y en la Sierra de Constantina, al norte de las provincias de Huelva y Sevilla y se correspondería con la antigua Beturia Céltica o con la cora de Firrish. El Reino de Ardabasto tendría su lugar en la antigua Fahs al-Ballut o Beturia Túrdula. El Reino de Ajuan se emplazaría en el norte de Portugal. El Reino de Aquila se ubicaría en la antigua cora de Harkal-Suli, alrededor de la ciudad de Huesca.

Fahs al-Ballut 2Una vez hecho este preámbulo para poneros en situación, nos centraremos en el Reino de Ardabasto, pues es el que se situó en la Beturia Túrdula y Fahs al-Ballut, lo que llamamos actualmente Balutia.

Cuentan las crónicas que Ardabasto era hijo de Witiza, rey de los visigodos hasta el año 710 o 711, aunque algunos historiadores lo consideran su hermano. Según una crónica del siglo X de Abu Bakr Ibn Umar Ibn Al-Qutiyya, que se proclamaba su descendiente, Witiza tuvo tres hijos: Olmundo, Ardabasto (o Artobás) y Rómulo. Según el Cronicón de Alfonso III, Ardabasto procedía del Imperio Bizantino pero era un godo helenizado que había vivido durante mucho tiempo en Constantinopla hasta que se exilió en Hispania por conflictos con el emperador. Otros le atribuyen origen armenio, pues en esas fechas estaban siendo expulsados muchos rebeldes armenios del Imperio Bizantino. El rey visigodo Chindasvinto lo acogió en su corte debido a su gran cultura y a su admiración por el esplendor bizantino, emparentándolo con una de sus familiares, de cuyo fruto nació el rey Ervigio.

Dicen que el Reino de Ardabasto poseía un gran patrimonio además de una excelente reputación entre sus súbditos que causaba envidia al príncipe omeya Abderramán I, que no era querido, por lo que el emir se dispuso a expropiarle todas las riquezas con el único pretexto de que un cristiano y súbdito no podía poseer tanta fortuna. Con estos hechos, Abderramán I violó el tratado que había acordado el conquistador Tariq con los hijos de Witiza y que sería ratificado por el Califa de Oriente. Sumido en la miseria, Ardabasto se vio obligado a acudir a Qurtuba (Córdoba) para reunirse con el emir. Éste estaba encantado de verlo empobrecido y se asombró porque le hubiera pedido una audiencia.

Ardabasto le dijo: “Tú me has despojado de mis heredades y has violado los tratados concluidos por mí con tus abuelos, sin que yo haya hecho nada que justifique tal despojo”

Abderramán le espetó irónicamente: “¿Y para qué te despides de mí? ¿Por ventura quieres dirigirte a Roma?”

Ardabasto contestó: “No es tal mi intención pero nada tendría de extraño, pues tengo entendido que tú quieres volver a Siria”

El emir le dijo: “¿Y cómo puedo yo volver a Siria, de donde fui expulsado con la espada?”

El rey visigodo repuso: “Pues bien, me atrevo a preguntarle si aspiras a consolidar y transmitir a tu hijo el imperio que has fundado, o solamente poseerlo de presente”

Abderramán dijo: “No, por Dios, lo que yo ambiciono es un reino constituido para mi persona y para mi descendencia”

Ardabasto contestó: “Pues entonces, cambia de conducta”

Y como Ardabasto vio a Abderramán dispuesto a oír la razón, fue enumerando los muchos actos de tiranía de los que se quejaba el pueblo contra aquel déspota. La sagacidad y franqueza del rey visidogo agradaron tanto al emir que éste le concedió la donación irrevocable de veinte de sus antiguos predios, una vestidura de honor y el nombramiento de Conde de España (Comes Alandulus) o Gobernador General de los cristianos mozárabes, habiendo sido el primero que obtuvo este importante cargo, que luego heredó su descendencia. Aún así, su gran patrimonio anterior sería mermado.

Fuentes:

La España Bizantina – Francisco J. Presedo Velo

Historia de los Mozárabes – Francisco Javier Simonet

Crónica de Abu Bakr Ibn Umar Ibn Al-Qutiyya

Cronicón de Alfonso III

Las órdenes militares se reparten Balutia

Estándar

Durante la conquista cristiana y posterior repoblación a base de extremeños y castellanos nuevos (toledanos y manchegos), la Corona de Castilla puso estos territorios recién asimilados en manos de las diferentes órdenes militares para protegerlos contra los musulmanes; así quedaría la repartición grosso modo:

1.-Orden de Alcántara: La Serena y Condado de Belalcázar

Orden de Alcántara
2.-Orden de Calatrava: Valle de Alcudia, Los Pedroches (Siete Villas de Los Pedroches y Señorío de Santa Eufemia) y Valle del Guadiato

Orden de Calatrava
3.-Orden de Santiago: Comarca de Llerena (Campiña Sur)

Orden de Santiago
4.-Orden del Temple (cuando fue prohibida y perseguida, esta comarca fue cedida a la Orden de Alcántara): La Siberia

Orden del Temple