Archivo de la etiqueta: Pueblos

Nacionalidades Históricas versus Naciones Culturales

Estándar
Nacionalidades Históricas versus Naciones Culturales

La organización territorial de la Península Ibérica ha suscitado desde siempre un gran debate entre los intelectuales a lo largo de la historia. Esta controversia ha llegado hasta nuestros días adaptándose a las nuevas formas de comunicación como son las redes sociales, los blogs o los canales de YouTube. Puede deberse en gran medida a la diversidad de pueblos que han pasado por nuestro territorio y a las diferentes regionalizaciones que impusieron, que han quedado en el imaginario colectivo. Pero también a la distinta herencia cultural que dejaron en cada zona y al decrecimiento de algunos lugares en pos de otros que han centralizado todo con los años. Por ejemplo, Cartagena (de herencia más cartaginesa y romana) frente a Murcia (de herencia más islámica).

En los principales debates en torno a la reorganización territorial de España, y dejando de lado a los conservadores contrarios a cualquier reforma, casi siempre despuntan dos corrientes que suelen chocar: la historicista y la antropológica. La primera defiende las regiones históricas y la segunda está más a favor de las regiones culturales. No obstante, en algunas partes ambos factores coinciden. Por si no fuera poco con esta dicotomía, la cosa se complica más aun cuando se confunden términos clásicos como corona y reino o cuando quieren encajar las regiones, ya sean históricas o culturales, sobre las provincias actuales, cuyos límites son meramente administrativos.

Comenzando por el primer movimiento, el historicista, muchos quieren volver al mapa preautonómico de las regiones históricas, llamadas a veces nacionalidades históricas. Sin embargo, como ya estaba basado en las provincias, ya se habían modificado los límites originales de las regiones históricas también. Otros, en cambio, prefieren volver a los límites de los antiguos reinos anteriores a 1833, año en que se crearon las provincias, basadas en los principios racionalistas de la Época Moderna.

Nacionalidades Históricas (entidades históricas peninsulares e insulares que componían la Monarquía Hispánica)

Reino de Castilla, Reino de Aragón, Reino de León, Reino de Navarra (Principado de Viana), Reino de Granada, Reino de Toledo, Reino de Valencia, Reino de Galicia, Reino de Mallorca, Reino de Menorca, Reino de Sevilla, Reino de Córdoba, Reino de Murcia, Reino de Jaén, Reino de Algarve, Reino de Portugal, Reino de Algeciras, Reino de Gibraltar, Reino de las Islas Canarias, Principado de Asturias, Principado de Cataluña (Principado de Gerona, Ducado de Montblanc, Condado de Barcelona, Condado del Rosellón, Condado de la Cerdaña, Condado de Cervera y Señorío de Balaguer), Principado de Andorra*, Señorío de Vizcaya, Señorío de Molina, Valle de Arán*

*Principado de Andorra: nunca ha formado parte de la Monarquía Hispánica directamente aunque uno de sus dos copríncipes es el Obispo de Urgell desde 1278

*Valle de Arán: aunque no aparezca entre los títulos heredados por la Monarquía Hispánica, desde 1313 tiene instituciones propias diferentes a las de Cataluña

Pero además, el relato de la (re)conquista lo basa todo en el eje Norte-Sur anulando con ello la entidad de algunas regiones meridionales, como si carecieran de historia propia antes de la conquista cristiana durante el Medievo.

Tipo de asimilación de los Reinos Musulmanes

  1. Nombre colonial: Extremadura Leonesa y Extremadura Castellana (Reino de Badajoz), Castilla La Nueva (Reino de Toledo)
  2. Desaparición: Reino de Zaragoza dentro del Reino de Aragón, Reino de Nájera dentro del Reino de Castilla
  3. Mantenimiento de la misma denominación: Reino de Valencia, Reino de Murcia
  4. Nueva denominación genérica: Reino de Sevilla, Reino de Jaén, Reino de Córdoba, Reino de Granada, Reino de Algeciras-Ronda, Reino de Gibraltar y Reino de Niebla dentro de Andalucía

Por otro lado, el segundo movimiento, fundamentado en la antropología, defiende que las entidades deben ser regiones culturales o etnográficas, ya que los límites históricos son más resultado de las élites gobernantes y de las guerras que de sus pueblos. Por eso se produce normalmente una distorsión entre los límites históricos y los culturales. La biogeografía, sin embargo, sí influye notablemente en la cultura de un pueblo y, a veces, incluso hasta en algunos límites históricos aunque no en todos. Otros rasgos que definen las regiones etnográficas son sus costumbres, tradiciones, fiestas, trajes típicos, bailes e instrumentos tradicionales, arquitectura popular o variedad lingüística propia, ya sea considerada lengua o dialecto. Buen ejemplo de ello sería La Mancha y Levante o Sureste.

Síntesis extraída del «Manual de Folklore» de Luis de Hoyos Sainz y Nieves de Hoyos Sancho

Regiones antropológicas (regiones esenciales)

Regiones focales

Cantábrica (céltica, alpina o centroeuropea): con comarcas focales como Asturias de Santillana, Eo-Navia y Lugo, donde se dan la máxima exaltación de los rasgos

  • Extremeña (incluido el oeste de Toledo y Ciudad Real y el noroeste de Córdoba)

Levantina (mediterránea, ibérica, norteafricana, berberisca)

  • Aragonesa (sin Pirineos)

Vasca (Paleolítico Superior, mayor antigüedad)

Fuera de las regiones focales

Andalucía Occidental o Bética (Mediterráneo Oriental y Asia Menor): litoral de Huelva a Málaga

  • Cádiz (prefenicios)

Castilla la Vieja (hombres de Cromañón, germánicos, nórdicos, visigodos)

Contraste con las vecinas o complejidad de razas

Galicia

  • Galicia Litoral Atlántica y Orense (rompen la unidad con la Cantábrica)

Cataluña (propio valor geoclimático, multitud de estirpes raciales)

Andalucía Oriental, Penibética o Granadina (heterogeneidad antropológica, acogedora de todos los pueblos por la conquista cristiana)

La Mancha (raza neolítica)

Regiones de transición

Murcia (asimilados a los tipos valencianos o almeriense-granadinos)

La Rioja (raza del Ebro de época neolítica, disociada de Aragón, la Baja Navarra y Burgos y Soria)

Menos destacadas, admitidas por algunos autores, por su actividad económica o por su exaltación literaria o artística

La Montaña (no puede separarse de la región Cantábrica)

La Alcarria (no hay razón para desglosarla de la zona Serrana o Castellana)

El Bierzo

La Maragatería

Valle del Pas y Valle de Mena

Las Encartaciones

Ribagorza

Zonas (conjunción de raza y pueblo, unidad de lo antropológico con lo etnográfico)

Pirenaica (característica cultura protoibérica desde la Prehistoria, población vasca fue reduciéndose hasta la zona actual y la catalana es producto del mestizaje): desde el Ampurdán hasta Navarra y Guipúzcoa e incluso por algunos caracteres hasta Cantabria

Oeste (biogeografía, minería, ganadería): desde León hasta Extremadura y hasta el litoral de Huelva, entre el Guadiana y el Guadalquivir (que se correspondería con nuestra región de Beturia)

Serrana Central o Carpetana (prolongación de los elementos del Oeste, pastoreo): desde las Sierras de Gata, Francia y Gredos hasta Soria

Regiones seroantropológicas

Las que más se separan de la media española

Vasca y cántabro-asturiana (raciología atlanto-europea, predominio de 0, mínima representación de A y casi falta de B)

Bética (antípodas del norte pero también separada de casi todas las regiones)

Cifras y relaciones determinativas para valorizar carácter hemático

Aragón (raza del Ebro, corriente hemática desde desembocadura en Cataluña hasta nacimiento del río en Cantabria): gran diferencia entre la zona de los Pirineos o los Montes Universales con el Valle del Ebro

León (diferenciación por el porcentaje del grupo mixto AB, incluido Valladolid)

Más parecidas al promedio nacional debido a su historia

Extremadura

Castilla la Vieja

Andalucía Oriental o Granadina

Heterogeneidad racial

Galicia: continuidad con Norte de Portugal

Cataluña: no tanta continuidad con el Levante mediterráneo

Levante (corriente descendiente del grupo 0 como región vasco-cantábrica y aragonesa, no presenta analogía hemática con el litoral andaluz): Comunidad Valenciana y Murcia

La Mancha: más relacionada con Aragón que con Levante y más con Levante que con el Oeste, fácilmente distinguible de Extremadura

  • Madrid: aunque a veces se considera manchega, hemáticamente y anatómicamente es el resultado de la síntesis de las regiones del Norte y el Oeste y muy poco del Este y del Sur

IDEAL

Contrastes y dualidades: Regiones matrices

Convergencia o unidad de origen

Región Cantábrica

  • Extremadura

Región Valenciana

  • Aragón (sin Pirineos)

Divergencia de hombres y mujeres

Reino de Granada, Murcia y Albacete

  • Almería: homogeneidad racial

Contrastes

Zona Serrana Central o Carpetana

Indiferentes

Bética

Cataluña

Cuencas medias del Duero y del Tajo

Dualidad

La Mancha: tipos Quijote respiratoriocerebral y Sancho Panza musculardigestivo

Bética

  • Córdoba: tipo de formas, modos y gestos romanos y tipo cenceño y movible arabizado

Galicia costera

León montañoso

Sin dimorfismo masculino

Región Leonesa (sin montañas)

Castilla

Cantabria

Extremadura: como recoge la tradición literaria, el mendigo parece señor y el aldeano, hidalgo

Contrastes regionales

Cantabria con Castilla y con León

País Vasco y Navarra con Aragón

Valencia con La Mancha y con Murcia

Tarragona con sus aledaños

Almería con sus aledaños

Valladolid con sus aledaños, de forma más atenuada

Bética con Granadina

Color de ojos, cabello y piel

Aragón con Cataluña

La Mancha con Valencia

Tipos raciales análogos (incluidos grupos sanguíneos)

Extremeños de Extremadura y Portugal

Miñotos de Galicia y Portugal

Ribereños del Guadiana terminal y del Duero medio

FOLKLORELUISHOYOS

Pero con el paso del tiempo, la identificación en algunos casos se va perdiendo, bien porque hay algunos nombres históricos que coinciden para capital, provincia y región (Reino de Valencia, Reino de Murcia, Reino de León, Reino de Granada) o bien porque hay zonas culturales que han quedado partidas entre diferentes provincias o autonomías y ya no se reconocen entre sí y toman a la otra mitad como la otredad (Sierra del Segura). Además, también hay ciertas zonas híbridas o de transición (El Bierzo, Ribagorza, La Rioja, Los Pedroches…) difíciles a veces de adscribir a una o a otra región, ya que presentan influencias variadas y que incluso podrían conformar una nueva región propia como resultado de la síntesis de esta mezcolanza. Tampoco hay que olvidar que, antes de los reinos configurados hasta 1833, y en los que se basaron grosso modo las regiones y posteriores autonomías, también habían existido otras divisiones administrativas unidas por un sustrato que todavía permanece diluido en el tiempo y en el mapa.

Además, mención aparte deben tener los pueblos errantes que viven en España desde hace siglos y que algunos no se adscriben especialmente a ningún territorio en concreto, sino que tienden a la dispersión, dentro y hasta fuera de nuestras fronteras. Por eso yo propondría una nueva figura jurídica llamada “comunidad autónoma no territorial” para dotar de autogobierno a estas minorías, y que se sintieran representadas en igualdad de condiciones con el resto de comunidades autónomas (territoriales) a pesar de carecer de territorio propio. No incluimos en este caso a otros pueblos nómadas como pasiegos, maragatos, agotes o vaqueiros de alzada, entre otros muchos, ya que normalmente se asocian a territorios en concreto, aunque si no se sintieran representados o identificados dentro de sus territorios también podrían optar a esta especie de Consejo del Pueblo.

Posibles Comunidades Autónomas No Territoriales

Comunidad Autónoma No Territorial de Al-Ándalus (moriscos)

Comunidad Autónoma No Territorial de Sefarad (sefardíes)

Comunidad Autónoma No Territorial de Sersé (gitanos y mercheros)

Pero quizás algunos os preguntaréis por qué tanta gente sigue debatiendo sobre este tema en la actualidad. Y la respuesta la tienen el sentimiento, la identidad, la aculturación o el centralismo. Si antes había un centralismo madrileño en toda España, ahora hay 17 nuevos centralismos, es decir, ciudades que gobiernan a otras ciudades y comarcas desde su perspectiva, normalmente invirtiendo más allí en detrimento del resto e imponiendo su cultura a toda su comunidad autónoma, invisibilizando otras identidades culturales que se van perdiendo con el tiempo y creando un falso sentimiento de pertenencia a esa cultura ajena. La marginación socioeconómica y la pérdida de identidad son el caldo de cultivo para que muchos sigamos alertando sobre la importancia de mantener vivo el debate sobre la reordenación territorial de nuestro Estado. Para nosotros, lo ideal sería conjugar los aspectos históricos con los culturales.

Algunos sectores de la población critican el autogobierno de cada región histórica o cultural o de cada pueblo acusando de cantonalistas o taifas pero lo que está claro es que si estos debates continúan vigentes es porque España es muy diversa y compleja y porque todavía no se ha solucionado el encaje territorial después de siglos. De hecho, no sería de extrañar que el cantonalismo moderno o los medievales reinos de taifas fueran sólo una evolución en las formas de los numerosos pueblos prerromanos que habitaban la Península Ibérica desde la Antigüedad. Por eso desde aquí decimos sí a la igualdad en derechos y deberes de todos los españoles pero no a la uniformidad.

Espana20

Mapa de la Península Ibérica e Islas Baleares con todas sus lenguas y dialectos

 

Buscando el etnónimo ideal: ¿Dehesia o Balutia?

Estándar
Buscando el etnónimo ideal: ¿Dehesia o Balutia?

Comenzaremos primero clarificando los conceptos básicos alrededor de los que girará esta nueva entrada: etnónimo, exónimo y autónimo. Quizás estos términos no los hayáis escuchado nunca o quizás sí pero no tenéis del todo claro su significado. Antes de definir estas palabras, queremos aclarar que nos parece cuanto menos curioso que el diccionario de la RAE recoja únicamente “exónimo”, cuando los otros dos vocablos están intrínsecamente relacionados con éste.

Por eso, para definir “etnónimo”, que es el principal concepto, nos basaremos en el Diccionario Online de Portugués, que ofrece una definición muy completa: es el nombre que recibe un pueblo, etnia, tribu, casta, comunidad cultural, política o religiosa”.

doll-614011_1280

Pero un etnónimo puede ser “exónimo”, cuando el nombre ha sido atribuido por otro grupo humano distinto, o “autónimo”, cuando el propio pueblo se ha bautizado a sí mismo con un nombre con el que se reconoce. Por ejemplo, la palabra esquimal o lapón serían exónimos, porque fueron denominaciones occidentales, mientras que inuit o sami serían autónimos, pues es así como se autodenominan estas etnias. Con los nombres de países o regiones también ocurre lo mismo; por ejemplo Shqipëria o Zhōngguó serían los correspondientes autónimos de los exónimos Albania o China.

Pensamos que los exónimos tuvieron su razón de ser en épocas pasadas pero que actualmente, en tiempos en los que los Derechos Culturales y los Derechos de los Pueblos Indígenas, las Minorías Étnicas, las Naciones sin Estado y las Lenguas Minoritarias empiezan a cobrar mayor relevancia escapando de su ostracismo, estos términos ya han quedado obsoletos, como restos del etnocentrismo de Occidente.


Pues bien, a pequeña escala, y siempre ciñéndonos a nuestro ámbito territorial, busquemos el etnónimo ideal para nuestra región biogeográfica y cultural.

Siempre jugamos con 3 denominaciones diferentes: Balutia, Turdulia y Beturia, pero no se trata de sinónimos, sino de zonas con diferente extensión que se superponen, provenientes de diferentes épocas de la historia:

El nombre Balutia nació como resultado de la castellanización de Fahs al-Ballut, nombre de una antigua cora (provincia) de al-Ándalus que abarcaba el Valle del Guadiato, Los Pedroches, La Serena y el Valle de Alcudia. Su nombre procede del árabe y significa Llano o Campo de las Bellotas pero también se puede traducir como Llano o Campo de las Encinas. Y no nos sorprende que la bautizaran con este nombre, ya que la dehesa más grande de Europa y del mundo se encuentra en Los Pedroches y Sierra Morena está declarada Reserva de la Biosfera gracias a sus dehesas, únicas en el mundo.

Ya lo decía Al Razi en sus crónicas: “No ha allí otros árboles sinon encinas, et por esso la llaman el Llano de las Vellotas, et son más dulces que quantas ha en Espanya…”. También Ibn Galib: “Hay encinas con bellotas dulces, que son las mejores de Al-Andalus”. Incluso el famoso Al-Idrisi lo atestiguaba también: “Las montañas y las llanuras inmediatas producen una especie de encina, que lleva un fruto que excede en calidad a todos los demás; también los habitantes de este lugar cuidan y cultivan este árbol, porque sus frutos les son muy útiles en los años de escasez”.

Fahs al-Ballut 3

Por otra parte, la denominación de Turdulia data de la época prerromana y toma el nombre de los túrdulos, pueblo que habitaba en esta subregión de Beturia. Su territorio se componía de las comarcas del posterior Fahs al-Ballut más otras 2 comarcas aledañas: La Siberia y Comarca de Llerena. La etimología del pueblo túrdulo no está muy clara, aunque hay teorías que lo relacionan con el pueblo bárdulo o várdulo, asentado en la actual Guipúzcoa y más tarde empujado hasta Bardulia, por la presión de los vascones, a la que dieron nombre y que más tarde se convertiría en el Condado de Castilla.

Otra teoría los relaciona con la palabra indoeuropea “trusdo”, significando tordos o estorninos jóvenes, haciendo alusión al “ver sacrum”, antiguo ritual por el que los jóvenes de una tribu tenían que marcharse hacia otras tierras conducidos por un animal, del que más tarde adoptarían el nombre. Esto podría explicar la separación de los túrdulos y los turdetanos, que se creen provenientes de Tartessos. Aunque otros afirman que los túrdulos estaban emparentados con los túrdulos viejos y los túrdulos oppidanos de la costa de Lusitania y no con los turdetanos. Y otros afirman que todos los túrdulos, incluidos los viejos y los oppidanos, provenían de Tartessos, para algunos la cuna de los celtas.

También hay otra teoría que relacionan túrdulo con la palabra celta “torch”, que significaría jabalí o cerdo, más el diminutivo latino “–ulo”, pudiéndose traducir como “verraquetes” y no sería extraño, ya que todavía hoy en la zona es vital la crianza de cerdos y la producción de jamones. De hecho, Los Pedroches conforma una de las 4 Denominaciones de Origen de toda España. Además, se emitieron monedas en la zona, por ejemplo en Sisapo, con la insignia de un jabalí, que era un animal sagrado para los celtas, símbolo de valentía de dioses y héroes. Esto entroncaría con la tradición de los verracos de piedra de la región vecina y hermana de Vetonia.

Beturia 3

En cambio, el nombre de Beturia se utilizó para un territorio todavía más amplio, que englobaría los antiguos territorios de Fahs al-Ballut y Turdulia pero también la Beturia Céltica, o lo que es lo mismo, toda la región natural comprendida entre Sierra Morena y el Río Guadiana. También hay varias teorías para su etimología: algunas afirman que guarda relación con el Río Betis, otras con los celtas bituriges de la Galia y la ciudad vascona de Bituris y otras que procede del euskera “bete-uria”, que significa lugar abundante o colina, quizás misma etimología que Vitoria, la capital de Álava. La raíz “bet-” está difundida por otros territorios celtas y algunos lo relacionan con “betu”, nombre galo de abedul, y otros con “bai”, río en vasco.

La teoría sobre el Río Betis nos parece desacertada porque la región que ocupaba el Valle del Guadalquivir recibía el nombre de Turdetania, no de Beturia. Además, si ya existía un nombre que hacía alusión claramente a este río y este valle, Beturia, ¿por qué los romanos crearon otro, Bética, para su provincia? La teoría sobre los bituriges es cuanto menos original, aunque las fechas podrían coincidir. Quizás nos inclinemos más por la etimología celta o vasca, ya que el idioma íbero, que se hablaba por todo el este peninsular, estaba emparentado con el vasco. Y también su significado (lugar abundante o colina) tendría sentido porque Sierra Morena es un territorio con muchas montañas y cerros, frondosos bosques y abundante en recursos forestales, ganaderos o mineros.

Pueblos prerromanos 1


Pero nuestra región de Beturia está conectada a una región biogeográfica y cultural todavía más amplia. Biogeográficamente adquiere el nombre de Provincia Luso-Extremadurense y culturalmente el de Extremadura. Pero analicemos estos nombres también:

La raíz “luso” procede de Lusitania, nombre primero de la región que habitaban los lusitanos, antiguo pueblo precelta o celta, que más tarde pasó a denominar una provincia romana en Hispania, con una mayor extensión, que también incluyó la Vetonia. Actualmente se utiliza como sinónimo de Portugal, aunque incluía partes de la actual Extremadura y excluía el Norte de Portugal, que estaba dentro de Gallaecia.

La Vetonia era la región habitada por los vetones, pueblo prerromano como los lusitanos. Se extendía desde el Duero hasta el Guadiana, limitando por el sur con Beturia. Abarcaba territorios de la actual Extremadura pero también de Salamanca, Ávila o Talavera.

600px-Vettones_cities_location_map-es.svg

Por otra parte, el nombre de Extremadura vendría muchos siglos después, en tiempos de la conquista cristiana de al-Ándalus. Sería un exónimo en toda regla, ya que fue así como bautizó el Reino de León al recién conquistado y asimilado Reino de Badajoz. Pero no fue un nombre singular, ya que sería el nombre utilizado para designar los últimos territorios más al sur conquistados por las coronas cristianas y así hubo Extremadura Leonesa, Extremadura Portuguesa, Extremadura Castellana y hasta Extremadura Aragonesa. Este hecho avalaría una de las teorías de su posible etimología, que “extremadura” significaba “extremo”.

extremaduras medievales


Sin embargo, región biogeográfica y región cultural pueden coincidir grosso modo, ya que la mayoría del territorio peninsular donde hay más dehesa se corresponde también con la región cultural extremeña, que trasciende los actuales límites administrativos de la comunidad autónoma del mismo nombre.

www.pinterest.com

Para definir a este espacio biogeográfico-cultural se ha acuñado el término “Dehesia”, con el sencillo significado de “País o Tierra de la Dehesa”. Con este término, no hay que recurrir a exónimos y no dejamos ninguna parte fuera, ya que hay zonas de rasgos extremeños que actualmente no se encuentran dentro de las fronteras de la comunidad autónoma llamada Extremadura y consideran a ésta como la “otredad”.

Pero también, podríamos utilizar incluso el término “Balutia” para referirnos no sólo estrictamente al Fahs al-Ballut o Llano de las Bellotas, sino a todo este territorio biogeográfico y cultural bien definido, ya que significa simplemente “País o Tierra de las Bellotas”.

Ambas son dos denominaciones descriptivas del ecosistema que influyó indudablemente en la historia y en la cultura de sus gentes. Y de esta manera, bajo estas denominaciones se pueden incluir las 2 grandes regiones primigenias hermanas: Vetonia y Beturia, ya que la región de Vetonia excluía la parte meridional de la actual Extremadura (a partir del Río Guadiana) y la actual comunidad autónoma de Extremadura excluye la parte meridional de Beturia.

¿Y a vosotras/os, qué denominación os gustaría más para definir todo el territorio biogeocultural sustentado por el ecosistema de la dehesa y por la cultura extremeña?

¿Y para englobar a las 2 regiones hermanas de Vetonia y Beturia?

¿Dehesia o Balutia?


Fuentes:

Lusitania: historia y etnología

Los vascones de las fuentes antiguas

Célticos y túrdulos

Celtiberia.net

Asociación Socio-Cultural Castilla

Wikipedia

El Estado Federal Mancomunado

Estándar
El Estado Federal Mancomunado

Me gustaría proponer una idea original e innovadora que hasta ahora no he leído en ningún otro sitio y es la supresión y disolución de las Comunidades Autónomas y de las Diputaciones Provinciales pero no para crear después de ello un Estado unitario centralizado, sino para crear un ESTADO FEDERAL MANCOMUNADO de abajo arriba pues las casas no se pueden comenzar por el tejado, sino por los pilares, y os explico por partes:

  • Las PROVINCIAS fueron creadas mediante una simple circular en noviembre de 1833 por el secretario de Estado de Fomento bajo la Regencia de María Cristina de Borbón, Javier de Burgos, que creó un Estado centralizado, dividido en 49 provincias (acabarían siendo 50 al dividir posteriormente Canarias en 2) y 15 regiones. Las provincias recibieron el nombre de sus capitales (excepto cuatro de ellas, que conservaron sus antiguas denominaciones: Navarra, con capital en Pamplona, Álava con Vitoria, Guipúzcoa con San Sebastián y Vizcaya con Bilbao). El proyecto de Javier de Burgos fue prácticamente el mismo que el proyecto de 1822, pero sin las provincias de Cartagena, Calatayud, El Bierzo y Játiva; además, otras provincias cambiaron de nombre al cambiar de capital. Además del proyecto de 1822, el modelo a seguir para Javier de Burgos fueron los departamentos franceses y si muchas de las decisiones de límites y adscripciones a provincias fueron arbitrarias y algunas se cambiaron en años posteriores, otras no.
  • Las COMUNIDADES AUTÓNOMAS fueron creadas tres años después del referéndum de la Constitución de 1978, el 31 de julio de 1981, por dos partidos políticos, UCD y PSOE, que aprueban los pactos autonómicos por los cuales España se vertebra en 17 comunidades autónomas y dos ciudades autónomas (estas últimas lo serán oficialmente en 1995). Cada autonomía se divide en varias provincias (excepto las uniprovinciales) que son las mismas, salvo modificaciones menores, que las de la división de Javier de Burgos.
  • Por lo tanto, actualmente contamos en España con las provincias de tan sólo 181 años de antigüedad y con las comunidades autónomas de tan sólo 33 años de juventud y ahora os voy a señalar algunos MOTIVOS por los que me gustaría que en España se eliminaran las comunidades autónomas y las provincias actuales:
  1. Porque tanto comunidades autónomas como diputaciones provinciales son grandes focos donde se concentra mucho poder y por consiguiente, mucha corrupción.
  2. Porque gracias a las comunidades autónomas y a las provincias, se han creado nuevos centralismos y ahora todas las comarcas tenemos que depender de tres capitales, de la capital provincial, de la capital autonómica y de la capital estatal. Gracias a ellas, sufrimos no sólo un centralismo desde Madrid, sino 17 nuevos centralismos autonómicos y 50 nuevos centralismos provinciales.
  3. Porque las provincias fueron impuestas por un ministro y no por el pueblo y se basaron en los principios centralistas del Nuevo Régimen y por tanto se utilizó un criterio racional sin contar con la idiosincrasia propia de los pueblos y de sus comarcas vecinas con las que tenían un vínculo mayor que con las que fueron agrupadas, en el mayor de los casos.
  4. Porque las comunidades autónomas fueron impuestas por dos partidos políticos, anteriormente mencionados, sin contar con el sentir de los pueblos, que en muchos casos se sienten agraviados frente a sus capitales provinciales o capitales autonómicas, creándose en algunos casos autonomías que son engendros artificiales sin ningún sentido.
  5. Porque ha pasado el tiempo y la situación de las distintas zonas de España ha cambiado y también sus necesidades y su importancia demográfica o económica y es por eso que también algunas grandes ciudades españoles deberían ocupar un puesto importante en la nueva organización del país, ya que ahora mismo no son capitales autónomicas ni capitales provinciales ni siquiera como es el caso de Jerez de la Frontera, Talavera de la Reina, Vigo o Gijón, por citar algunas solamente.
  6. Y el motivo más importante es porque sólo debemos ser los pueblos los que decidamos como queremos organizarnos territorialmente y qué modelo de Estado queremos, con qué comarcas queremos caminar juntos para sentirnos propios y no extraños en algunas provincias o comunidades autónomas, como pasa ahora en muchos casos, pues a la vista está que crecen los regionalismos y provincionalismos que piden mayor autonomía para sus territorios como por ejemplo La Mancha, León (antigua región), Granada (antigua región), El Bierzo, Valle de Arán, Cartagena o Campo de Gibraltar por citar algunos de los movimientos más relevantes o con más tradición e historia.
  • Por último, éstos son los PASOS que yo llevaría a cabo para construir la nueva organización territorial de España:
  1. Referéndum modelo de Estado (Federación, Confederación, Estado unitario/centralizado, Estado de las Autonomías).
  2. Supresión de las comunidades autónomas y provincias/diputaciones provinciales.
  3. Referéndum para que todos los habitantes de todos los municipios de España pudieran decidir crear mancomunidades con las comarcas vecinas más afines, ya sea por vínculos históricos, culturales, lingüísticos, sociales, económicos, geográficos o de cualquier otro tipo.
  4. Esas Mancomunidades de comarcas, a efectos, se conformarían como la nueva entidad subnacional de España habiéndose creado el Estado desde abajo (municipios) y con la voz y voto del pueblo y no de un ministro borbónico (Javier de Burgos) ni de dos partidos de la transición (UCD, PSOE) evitando nuevos centralismos en capitales que gobiernen desde una sola ciudad territorios tan grandes como Castilla y León o Andalucía, impidiendo así también la gran corrupción.
  5. El Senado sería reconvertido en una especie de Cámara Regional, que serviría como plataforma de encuentro para todas las Mancomunidades de comarcas del nuevo Estado Federal.
  6. España quedaría conformada como una Federación (me gustaría también la unión con Portugal pero eso tendría que esperar un poco más) y en lugar de un Estado de las Autonomías, nacería el Estado Mancomunado, en el que estarían unidos los pueblos afines fomentándose un alto grado de cooperación entre ellos. Tampoco se negaría un nivel más alto si algunas mancomunidades de comarcas se quisieran agrupar en Estados pero correríamos el peligro de nuevo de darle vía verde a nuevos centralismos en mi opinión.

mapa-espana-comarcas