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Balutia: un nuevo nombre para una ancestral y marginada tierra

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Balutia: un nuevo nombre para una ancestral y marginada tierra

Tras un largo e intenso caluroso verano, en el que no hemos podido publicar por motivos personales y laborales, volvemos con el primer artículo sobre Balutia que hemos conseguido que aparezca en una publicación impresa, en este caso, en el Libro de Feria de Belmez 2016. Se trata de un resumen en el que hacemos un repaso cronológico por la historia de nuestra región además de exponer los argumentos que sustentan nuestras ideas y concepto.

Agradecemos al Ayuntamiento de Belmez que nos haya dejado aportar nuestro granito de arena en esta publicación que llega a la mayor parte de la población aunque no hayan publicado el autor de tal artículo pero como nosotros no nos dejamos llevar por el ego personal, que es lo que acaba pudriendo casi todos los proyectos humanistas y culturales asociativos, estamos contentos y celebramos la difusión de nuestro argumentario y de este incipiente regionalismo balutí y betur.

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Fuente: artículo publicado por Fran Gallardo en el Libro de Feria de Belmez 2016 con imágenes de COVAP (Cooperativa Ganadera del Valle de Los Pedroches) y del libro Proyecto de una nueva división territorial de España de Lucas Mallada.

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El Reino Visigodo de Ardabasto

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Hoy queremos hablaros de un acontecimiento histórico poco conocido que tuvo lugar durante la época musulmana de la Península Ibérica, que se dio como una especie de transición entre la España visigoda y la España islamizada.

Durante la primera etapa de la conquista del Reino Visigodo de Toledo por los musulmanes, estos le concedieron cierto grado de autonomía a cinco reductos visigodos de la península, a cambio de lealtad al nuevo poder. Estos pequeños territorios se convertirían en el último bastión visigodo tras haber sido los gobernantes de la Península Ibérica durante tres siglos aproximadamente. Serían los reinos de Todmir, Olmundo, Ardabasto, Ajuan y Aquila.

El Reino de Todmir sería el embrión del posterior Reino de Murcia, ocupando partes de las actuales provincias de Murcia, Albacete, Alicante y Almería. El Reino de Olmundo se situaría en la Sierra de Aracena y en la Sierra de Constantina, al norte de las provincias de Huelva y Sevilla y se correspondería con la antigua Beturia Céltica o con la cora de Firrish. El Reino de Ardabasto tendría su lugar en la antigua Fahs al-Ballut o Beturia Túrdula. El Reino de Ajuan se emplazaría en el norte de Portugal. El Reino de Aquila se ubicaría en la antigua cora de Harkal-Suli, alrededor de la ciudad de Huesca.

Fahs al-Ballut 2Una vez hecho este preámbulo para poneros en situación, nos centraremos en el Reino de Ardabasto, pues es el que se situó en la Beturia Túrdula y Fahs al-Ballut, lo que llamamos actualmente Balutia.

Cuentan las crónicas que Ardabasto era hijo de Witiza, rey de los visigodos hasta el año 710 o 711, aunque algunos historiadores lo consideran su hermano. Según una crónica del siglo X de Abu Bakr Ibn Umar Ibn Al-Qutiyya, que se proclamaba su descendiente, Witiza tuvo tres hijos: Olmundo, Ardabasto (o Artobás) y Rómulo. Según el Cronicón de Alfonso III, Ardabasto procedía del Imperio Bizantino pero era un godo helenizado que había vivido durante mucho tiempo en Constantinopla hasta que se exilió en Hispania por conflictos con el emperador. Otros le atribuyen origen armenio, pues en esas fechas estaban siendo expulsados muchos rebeldes armenios del Imperio Bizantino. El rey visigodo Chindasvinto lo acogió en su corte debido a su gran cultura y a su admiración por el esplendor bizantino, emparentándolo con una de sus familiares, de cuyo fruto nació el rey Ervigio.

Dicen que el Reino de Ardabasto poseía un gran patrimonio además de una excelente reputación entre sus súbditos que causaba envidia al príncipe omeya Abderramán I, que no era querido, por lo que el emir se dispuso a expropiarle todas las riquezas con el único pretexto de que un cristiano y súbdito no podía poseer tanta fortuna. Con estos hechos, Abderramán I violó el tratado que había acordado el conquistador Tariq con los hijos de Witiza y que sería ratificado por el Califa de Oriente. Sumido en la miseria, Ardabasto se vio obligado a acudir a Qurtuba (Córdoba) para reunirse con el emir. Éste estaba encantado de verlo empobrecido y se asombró porque le hubiera pedido una audiencia.

Ardabasto le dijo: “Tú me has despojado de mis heredades y has violado los tratados concluidos por mí con tus abuelos, sin que yo haya hecho nada que justifique tal despojo”

Abderramán le espetó irónicamente: “¿Y para qué te despides de mí? ¿Por ventura quieres dirigirte a Roma?”

Ardabasto contestó: “No es tal mi intención pero nada tendría de extraño, pues tengo entendido que tú quieres volver a Siria”

El emir le dijo: “¿Y cómo puedo yo volver a Siria, de donde fui expulsado con la espada?”

El rey visigodo repuso: “Pues bien, me atrevo a preguntarle si aspiras a consolidar y transmitir a tu hijo el imperio que has fundado, o solamente poseerlo de presente”

Abderramán dijo: “No, por Dios, lo que yo ambiciono es un reino constituido para mi persona y para mi descendencia”

Ardabasto contestó: “Pues entonces, cambia de conducta”

Y como Ardabasto vio a Abderramán dispuesto a oír la razón, fue enumerando los muchos actos de tiranía de los que se quejaba el pueblo contra aquel déspota. La sagacidad y franqueza del rey visidogo agradaron tanto al emir que éste le concedió la donación irrevocable de veinte de sus antiguos predios, una vestidura de honor y el nombramiento de Conde de España (Comes Alandulus) o Gobernador General de los cristianos mozárabes, habiendo sido el primero que obtuvo este importante cargo, que luego heredó su descendencia. Aún así, su gran patrimonio anterior sería mermado.

Fuentes:

La España Bizantina – Francisco J. Presedo Velo

Historia de los Mozárabes – Francisco Javier Simonet

Crónica de Abu Bakr Ibn Umar Ibn Al-Qutiyya

Cronicón de Alfonso III

¿Todavía crees que somos cordobeses y andaluces?

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En esta ocasión, dedicaremos nuestro blog a desmontar el falso mito de la “uniformidad andaluza”, difundido por la Junta de Andalucía y su aparato mediático Canal Sur, mediante seis factores principales como son los geográficos, naturales, socioeconómicos, históricos, culturales y lingüísticos, referidos a Balutia.

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Comenzando por los factores geográficos, nos encontramos en la Submeseta Sur que forma parte de la Meseta, a diferencia de la mayor parte de Andalucía que queda conformada por la Depresión Bética o Valle del Guadalquivir (Baja Andalucía) o por los Sistemas Béticos o Cordilleras Béticas (Alta Andalucía). También formamos parte de la Cuenca Media del Guadiana, cuenca puramente extremeña y castellano-manchega; solamente el río Guadiato es afluente aún de la Cuenca del Guadalquivir. Mientras que Sierra Morena por el sur hace de frontera natural y cultural frente al resto de Andalucía, los Montes de Toledo por el norte nos marcan el límite. No somos la mal llamada Sierra Cordobesa, sino el Valle del Guadiato y Los Pedroches, valle el primero y penillanura el segundo, pero en ningún caso sierra y tenemos nombre propio. Figura-1Siguiendo por los factores naturales, nuestro paisaje más típico es la dehesa, como en Extremadura; es por ello que, como ya explicamos anteriormente, pertenecemos a la provincia biogeográfica llamada Luso-Extremadurense, pues compartimos la misma flora y fauna. En cuanto al clima, poseemos un clima mediterráneo continentalizado, en su piso bioclimático mesomediterráneo, que también nos aleja nuevamente de la mayor parte de Andalucía y nos acerca a la Meseta. Entre los recursos, cabe destacar los recursos mineros, famosos desde los tiempos de la Beturia, que nos distinguían del carácter agrícola de la Turdetania (Valle del Guadalquivir).

cma_FotoDehesa-600x398En cuanto a los factores socioeconómicos, nos basamos tradicionalmente en cuatro pilares: la agricultura, la agroforestería o agrosilvicultura, la ganadería trashumante y la minería. La trashumancia es muy común en otras zonas del interior o del norte peninsular. El único sustento de muchos de los pueblos era la minería que al desaparecer, por su baja rentabilidad en este sistema capitalista y al no dotar de alternativas a la población, produjo una alta tasa de desempleo con la consiguiente emigración, despoblación, envejecimiento demográfico y ruralización, de las más altas de toda la comunidad autónoma andaluza. Otros pueblos, han apostado por la industria agroalimentaria (COVAP) o por el turismo rural.

Denominaciones-origen-ibericoLos factores históricos también demuestran la evolución diferente que se produjo en esta zona. Esta zona llamada Beturia estaba poblada por túrdulos y célticos mientras que la Turdetania estaba poblada por turdetanos. Más tarde, fue denominada Soliente por los romanos por la importancia de la ciudad de Solia, que tenía entidad suficiente frente a Corduba. Durante la época musulmana, pertenecimos a la cora (provincia) de Fahs al-Ballut (en el mapa Al-Belalta), de mayoría bereber y no árabe como en la de Qurtuba o Kambania. También fuimos unas de las pocas zonas en las que los visigodos mantuvieron su feudo tras la conquista musulmana de la península, concretamente el Reino de Ardabasto. Tras la conquista cristiana, fuimos gobernados por las diferentes órdenes militares de la época y nuestra mezcolanza surgió a raíz de ser una zona de encrucijada entre los caminos de Córdoba, Mérida y Toledo y de los continuos cambios fronterizos entre los reinos de León, Toledo, Córdoba y Jaén.

Fahs al-Ballut 2Los históricos están muy relacionados con los culturales que nos acercan más a Extremadura y Castilla la Nueva, ya que los repobladores de nuestra zona durante la Edad Media eran eminentemente extremeños, manchegos y toledanos pero no serían de procedencia muy distinta los inmigrantes llegados durante la Edad Moderna debido al auge minero. Eso, sumado a que estamos limitando con esas regiones y que históricamente hemos tenido mejores vías de comunicación (carreteras, líneas de ferrocarril) con ellas que con el resto de Andalucía, han influido en que nuestro folklore (tradiciones, fiestas, gastronomía, música popular) y nuestro arte (arquitectura popular, artesanía) sea más parecido al extremeño o al castellano que al andaluz. Por ejemplo, nuestra música popular son las jotas, y no las sevillanas ni el vito cordobés, y las tarantas y mineras en las zonas mineras. Por otra parte, también dejaron su impronta la colonia de franceses o alemanes que dirigían las minas.

Jota BelmezPor último, pero no menos importante, los factores lingüísticos (rasgos dialectales) son quizás los que más evidencien nuestros lazos con Extremadura y Castilla. Se trata de una zona distinguidora (entre “s” y “c” o “z”), en la que no existe el seseo ni el ceceo, ambos gozando de plena vitalidad en la mayor parte de Andalucía. También nos caracterizamos por el uso de la “s” apical, la llamada “s” castellana, que nos aleja de las eses andaluzas, ya sea la sevillana o la cordobesa. Utilizamos el pronombre “vosotros” en lugar de “ustedes” que es lo normal en Andalucía Occidental. Alternamos indistintamente tres sufijos para formar los diminutivos: el -ino extremeño, el -ito castellano y el -illo bajoandaluz. Pero lo que más llama la atención a la gente que no es de allí, es sin duda la entonación “cantarina” y a veces algo “desganada” que compartimos nuevamente con los extremeños. Nuestro léxico no se queda atrás y palabras como “pitera”, “changar”, “doblao”, “engrillotar” o la recurrente interjección “ave” o “chacho/acho”, demuestran al visitante que ya hemos dejado atrás Córdoba y Andalucía.

C.A. ANDALUCÍAEspero que les haya gustado este viaje por Balutia. Es sólo una síntesis de lo mucho que les queda por descubrir poco a poco en este blog, que irán saboreando si me acompañan fielmente. Gracias por seguir ahí.