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Balutíes por el mundo (I): Fez, Alejandría y el Emirato de Creta

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En esta ocasión, y después de haberme documentado minuciosamente, os vuelvo a traer un capítulo enormemente desconocido de la historia de Balutia y, por qué no decirlo, también de la historia de España.

Seguro que muy pocos sabrán que los balutíes llegaron a conquistar la isla de Creta, arrebatándosela al poderoso Imperio Bizantino y habiendo hecho escala anteriormente en las importantísimas ciudades de Fez, en el Magreb, y de Alejandría, en Egipto. Pues bien, vamos a ir desgranando poco a poco los pasos que fueron dando estos conquistadores exiliados de al-Andalus hasta llegar a las costas cretenses y hacerse con el poder político y militar de la isla griega.

Sack_of_Thessalonica_by_Arabs,_904Corría el año 818, en el que se desarrollaba la Segunda Revuelta de Saqunda, arrabal situado en el lado opuesto a la Mezquita de Córdoba, tras pasar el puente sobre el río Guadalquivir. Anteriormente, en el año 805, había tenido lugar la Primera Revuelta de Saqunda, precedida de otras revueltas similares en Toledo o Mérida. Se barajan varias causas posibles como detonante de estas revueltas, tales como una gran sequía y la consiguiente necesidad de la población; la tiranía del por aquel entonces emir omeya al-Hakam I, tercer emir independiente de Córdoba, que según el cronista Ibn Hazm habría sido el más sanguinario y déspota de todos los emires de la dinastía Omeya, procedente de Siria, o la presión fiscal ejercida sobre los muladíes (hispanorromanos e hispanovisigodos que se convertían al islam para disfrutar de los mismos derechos que los musulmanes) que poblaban el arrabal de Saqunda. Lo que sí está claro es que la población de al- Andalus todavía no estaba totalmente islamizada y se caracterizaba por su heterogeneidad, lo que unido al abuso del poder del emir y a la discriminación hacia la población hispanorromana o hispanovisigoda, posiblemente se convertirían en las causas de las revueltas.

La ciudad de Córdoba, que se había convertido en la capital del emirato independiente de al-Andalus, crecía a ritmo vertiginoso y eso atraía a las gentes que poblaban las zonas rurales y las poblaciones más pequeñas, en busca de riqueza y de una vida más próspera. En este contexto, muchos inmigrantes de Fahs al-Ballut, y de otras zonas de al-Andalus, llegaron a la capital del emirato y se instalaron en el arrabal de Saqunda, que se acabaría caracterizando por su población de mayoría cristiana y su rebeldía hacia el poder musulmán.

Fahs al-Ballut 4Pues bien, la Segunda Revuelta de Saqunda acabaría con el arrabal arrasado por la guardia real, con la crucifixión de 300 notables según la crónica de la época y con la expulsión de hasta 20.000 saqundinos de al-Andalus que, desterrados, marcharon hacia el puerto de Pechina o Cartagena y se embarcarían en un largo viaje que culminaría finalmente con la conquista de Creta pero vayamos paso a paso.

Algunos de los saqundinos exiliados, acudieron a la llamada de Idris II, cuyo padre había huido de una matanza en Bagdad, al igual que Abderramán I en Damasco, y se instalaron en el Magreb, concretamente en la ciudad de Fez, donde crearon el arrabal de Madinat al-Andalusiyyin (Fez el-Bali), que se convertiría en uno de los barrios más populosos y ricos de la ciudad y que aún en la actualidad es conocido como El Andalous, “El Barrio de los Andalusíes”, y conserva la mezquita original.

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Pero la mayoría de muladíes exiliados, liderados por Abu Hafs Umar al-Balluti (o Umar Ben Shuayb al-Bitrawshi), oriundo de Bitrawsh, capital de Fahs al-Ballut y actual Pedroche, siguieron la ruta hasta desembarcar en la ciudad egipcia de Alejandría y, aprovechando una época política convulsa, se hicieron en poco tiempo con el poder político y militar. Según el historiador egipcio al-Nuwairi, el califa abasí Al-Mamun ibn al-Rashid presionó a Abd Allah ibn Tahir al-Khurasani, gobernador de Egipto, para que volviera a conquistar la ciudad. Finalmente lo consiguió y expulsó nuevamente a este grupo, prohibiéndoles previamente que se volvieran a instalar en otro puerto bajo control del Califato Abasí.

Turismo-Egipto1Los saqundinos arribaron finalmente en Creta, despojando al Imperio Bizantino de este territorio. Allí destruyeron Gortina, la capital romana y bizantina de la isla y fundaron Rabdh al-Khandaq (traducido como “La Fortaleza del Foso” o “El Arrabal del Foso” evocando así el arrabal de Saqunda, del que habían sido expulsados), actual Heraklion, que sigue siendo capital de Creta. Allí se dedicaron a la piratería y a la trata de esclavos pero también a la agricultura introduciendo alimentos como la caña de azúcar, el algodón o la morera e intensificando la producción de aceite, del que eran conocedores por proceder de otra tierra en la que abundaba el olivo. El Balluti fundó un emirato independiente tanto de al-Andalus como del Califato Abasí, que fue temido por el Imperio Bizantino, ya que se dedicaron a saquear numerosos puertos e islas del Egeo. Incluso el emperador bizantino Teófilo tuvo que pedirle explicaciones al emir omeya Abderramán II porque creía que la conquista de Creta por los saqundinos era una forma subrepticia de conquistar territorios ajenos en nombre de al-Andalus. No sería hasta el año 961 cuando el general Nicéforo Focas consiguió recuperar el dominio bizantino sobre Creta, derrotando a Abd el Aziz ben Shuayb, último emir cretense de la dinastía de al-Balluti, que, según algunas crónicas, fue apresado y deportado con su familia a Constantinopla, la capital del Imperio Bizantino, mientras que los demás andalusíes según algunas fuentes, fueron vendidos como esclavos y según otras, siguieron viviendo en Creta pero a partir de ese momento, bajo poder bizantino.

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Fuentes:

La gran aventura del Reino de Asturias: Así comenzó la Reconquista – José Javier Esparza

17 Pueblos – Actualidad e información de Los Pedroches: http://www.17pueblos.es/

Historify: http://www.historify.net/

Museo Imaginado de Córdoba: http://museoimaginadodecordoba.es/

Blog Historia desde la Jara: http://sibulquez.blogspot.com.es/

Blog Supersticiones: http://manuelharazem.blogspot.com.es/

Blog Instituto Almenara: http://institutoalmenara.blogspot.com.es/

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El Reino Visigodo de Ardabasto

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Hoy queremos hablaros de un acontecimiento histórico poco conocido que tuvo lugar durante la época musulmana de la Península Ibérica, que se dio como una especie de transición entre la España visigoda y la España islamizada.

Durante la primera etapa de la conquista del Reino Visigodo de Toledo por los musulmanes, estos le concedieron cierto grado de autonomía a cinco reductos visigodos de la península, a cambio de lealtad al nuevo poder. Estos pequeños territorios se convertirían en el último bastión visigodo tras haber sido los gobernantes de la Península Ibérica durante tres siglos aproximadamente. Serían los reinos de Todmir, Olmundo, Ardabasto, Ajuan y Aquila.

El Reino de Todmir sería el embrión del posterior Reino de Murcia, ocupando partes de las actuales provincias de Murcia, Albacete, Alicante y Almería. El Reino de Olmundo se situaría en la Sierra de Aracena y en la Sierra de Constantina, al norte de las provincias de Huelva y Sevilla y se correspondería con la antigua Beturia Céltica o con la cora de Firrish. El Reino de Ardabasto tendría su lugar en la antigua Fahs al-Ballut o Beturia Túrdula. El Reino de Ajuan se emplazaría en el norte de Portugal. El Reino de Aquila se ubicaría en la antigua cora de Harkal-Suli, alrededor de la ciudad de Huesca.

Fahs al-Ballut 2Una vez hecho este preámbulo para poneros en situación, nos centraremos en el Reino de Ardabasto, pues es el que se situó en la Beturia Túrdula y Fahs al-Ballut, lo que llamamos actualmente Balutia.

Cuentan las crónicas que Ardabasto era hijo de Witiza, rey de los visigodos hasta el año 710 o 711, aunque algunos historiadores lo consideran su hermano. Según una crónica del siglo X de Abu Bakr Ibn Umar Ibn Al-Qutiyya, que se proclamaba su descendiente, Witiza tuvo tres hijos: Olmundo, Ardabasto (o Artobás) y Rómulo. Según el Cronicón de Alfonso III, Ardabasto procedía del Imperio Bizantino pero era un godo helenizado que había vivido durante mucho tiempo en Constantinopla hasta que se exilió en Hispania por conflictos con el emperador. Otros le atribuyen origen armenio, pues en esas fechas estaban siendo expulsados muchos rebeldes armenios del Imperio Bizantino. El rey visigodo Chindasvinto lo acogió en su corte debido a su gran cultura y a su admiración por el esplendor bizantino, emparentándolo con una de sus familiares, de cuyo fruto nació el rey Ervigio.

Dicen que el Reino de Ardabasto poseía un gran patrimonio además de una excelente reputación entre sus súbditos que causaba envidia al príncipe omeya Abderramán I, que no era querido, por lo que el emir se dispuso a expropiarle todas las riquezas con el único pretexto de que un cristiano y súbdito no podía poseer tanta fortuna. Con estos hechos, Abderramán I violó el tratado que había acordado el conquistador Tariq con los hijos de Witiza y que sería ratificado por el Califa de Oriente. Sumido en la miseria, Ardabasto se vio obligado a acudir a Qurtuba (Córdoba) para reunirse con el emir. Éste estaba encantado de verlo empobrecido y se asombró porque le hubiera pedido una audiencia.

Ardabasto le dijo: “Tú me has despojado de mis heredades y has violado los tratados concluidos por mí con tus abuelos, sin que yo haya hecho nada que justifique tal despojo”

Abderramán le espetó irónicamente: “¿Y para qué te despides de mí? ¿Por ventura quieres dirigirte a Roma?”

Ardabasto contestó: “No es tal mi intención pero nada tendría de extraño, pues tengo entendido que tú quieres volver a Siria”

El emir le dijo: “¿Y cómo puedo yo volver a Siria, de donde fui expulsado con la espada?”

El rey visigodo repuso: “Pues bien, me atrevo a preguntarle si aspiras a consolidar y transmitir a tu hijo el imperio que has fundado, o solamente poseerlo de presente”

Abderramán dijo: “No, por Dios, lo que yo ambiciono es un reino constituido para mi persona y para mi descendencia”

Ardabasto contestó: “Pues entonces, cambia de conducta”

Y como Ardabasto vio a Abderramán dispuesto a oír la razón, fue enumerando los muchos actos de tiranía de los que se quejaba el pueblo contra aquel déspota. La sagacidad y franqueza del rey visidogo agradaron tanto al emir que éste le concedió la donación irrevocable de veinte de sus antiguos predios, una vestidura de honor y el nombramiento de Conde de España (Comes Alandulus) o Gobernador General de los cristianos mozárabes, habiendo sido el primero que obtuvo este importante cargo, que luego heredó su descendencia. Aún así, su gran patrimonio anterior sería mermado.

Fuentes:

La España Bizantina – Francisco J. Presedo Velo

Historia de los Mozárabes – Francisco Javier Simonet

Crónica de Abu Bakr Ibn Umar Ibn Al-Qutiyya

Cronicón de Alfonso III